Con el impulso del Municipio, se inició la instalación del equipo de control de velocidad para garantizar la seguridad en el tramo urbano. El secretario de Gobierno Edgardo Figueroa aclaró: "La medida no es recaudatoria; si se circula a 60 km/h, no hay multa".
El sistema busca reducir la velocidad en el tramo urbano y reforzar la prevención de accidentes, con un mensaje claro: respetar los 60 km/h para cuidar vidas.
El tránsito en la Ruta Provincial Nº 13 entra en una etapa de mayor control y prevención. Este jueves, la Municipalidad de Sastre y Ortiz completó la instalación eléctrica, sensores y el montaje del equipo de radar en el sector este de la ciudad. La medida surge como respuesta directa al pedido de vecinos y empresas que transitan a diario por el corredor vial y que exigían mayores garantías de seguridad frente al exceso de velocidad.
En las próximas semanas se avanzará con la colocación de la cartelería y posteriormente se realizará el calibrado técnico del sistema, un paso indispensable para obtener la autorización definitiva por parte de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV).
El secretario de Gobierno, Edgardo Figueroa, remarcó que este proyecto se concreta tras un largo camino administrativo que finalmente encontró respaldo en la actual gestión provincial. Según recordó, el proyecto comenzó durante la gestión provincial de Miguel Lifschitz, luego quedó parcialmente paralizado por cambios normativos durante el gobierno de Omar Perotti y finalmente volvió a tomar impulso con la actual administración provincial y el trabajo conjunto con la APSV.
"La idea es regularizar algo que la intendenta ya tenía en carpeta. Antes se intentó con lomos de burro, pero la normativa vigente lo prohibió", recordó el funcionario, subrayando que el objetivo es que se respete el límite de 60 km/h en zona urbana, tal como lo establecen la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 y su adhesión provincial.
El dispositivo se ubicará sobre ruta 13, a unos 50 metros del acceso principal hacia el lado sur, en la zona de mayor circulación vehicular y según anticiparon “es un solo equipo por el momento”. El sector de las vías del Ferrocarril Belgrano, en el otro extremo, genera una reducción natural de velocidad que hace menos urgente la intervención en esa área.
El funcionario fue directo al despejar las dudas más frecuentes sobre la finalidad del radar. "La verdad no es una cuestión en vistas a recaudación, sino para que la gente entienda que frente a las localidades, como manda la ley, se debe circular a 60 kilómetros por hora", afirmó. Y graficó la situación con una comparación que muchos conductores conocen de cerca: "Vamos a Córdoba y decimos que son todos malos porque cobran multas, y las respetan. Pero en Santa Fe, como no hay radar en algunas localidades, pasamos a 120 o 130, poniendo en riesgo la vida de la gente". El mensaje es claro: “si se respeta el límite, no hay multa para nadie”.
Una vez instalado, el equipo deberá ser calibrado por el INTI o una empresa privada -según lo que ocurra con la continuidad del organismo a nivel nacional- y luego la Agencia Provincial de Seguridad Vial deberá verificar que todo esté en regla conforme a la normativa. El período de aprobación final es variable y puede extenderse entre días y meses.
Más tecnología: Lectoras de patentes
En sintonía con este avance, Figueroa confirmó que Sastre sumará también cámaras de videovigilancia con lectura de patentes. Los equipos ya fueron adquiridos y se instalarán próximamente para cubrir los dos puntos clave: el acceso principal (Ruta 13) y el acceso secundario en la salida hacia la localidad de Crispi. La puesta en marcha es una cuestión de logística y se concretará en el corto plazo.
Y recalcó Figueroa: “Si los conductores respetan la ley y bajan la velocidad, no habrá recaudación para nadie. El único objetivo es cuidar a nuestra comunidad", concluyó el secretario.





