Bajo la consigna de reflexionar a través del arte, la Biblioteca Popular "Gral. San Martín" encabezó un emotivo acto frente a su sede. La jornada incluyó un recital en vivo, intervenciones artísticas y la histórica campaña de pañuelos.
A 50 años del golpe: Sastre habitó la calle con música y memoria.
A medio siglo del golpe cívico-militar que marcó la historia argentina, la ciudad de Sastre vivió una jornada de profunda carga simbólica atravesado por el arte, la música y la reflexión colectiva. La tarde-noche de este martes 24 de marzo, la calle frente a la Biblioteca Popular “Gral. San Martín” se transformó en un espacio de encuentro donde la comunidad, autoridades y representantes educativos se reunieron para reafirmar el compromiso con el "Nunca Más".
Durante el acto, se dio lectura a un documento institucional que interpeló directamente al presente. "A los 50 años del golpe, queremos que el símbolo de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia riegue cada rincón para que florezcan historias de solidaridad", se expresó. El texto subrayó la importancia de estos actos en tiempos de "negacionismos y discursos de odio", definiendo la construcción de memoria como una "obligación moral y ética para forjar una identidad común, sensible y humana".
“Como todos los años organizamos este encuentro junto al municipio y el área de Cultura. En esta ocasión especial, a 50 años del golpe, quisimos hacerlo a través de la música, como un puente para reflexionar”, expresó Ángela Bonancea, integrante de la comisión directiva. En ese sentido, destacó el acompañamiento de músicos locales coordinados por Federico Cáneva y el trabajo colectivo que permitió concretar el recital “Música para la Memoria”.
"La idea del recital fue la unión, refrescar la memoria con canciones de distintos periodos. El concepto es la ruptura, la lucha y la esperanza". Además, adelantó que el trabajo no termina aquí: "Tenemos una propuesta muy interesante de Ana Testa, sobreviviente de la dictadura en San Jorge, para llevar su testimonio a los colegios y seguir poniendo sobre la mesa el argumento y el respeto".
Pañuelos que cuentan historias
La campaña "Florecerán Pañuelos" fue el alma visual del encuentro. Se exhibieron 40 pañuelos intervenidos artesanalmente, además de remeras impresas a pedido de los vecinos. Rita Asin, también miembro de la Comisión, se mostró conmovida por la respuesta de la comunidad: "Es motivo de emoción ver la participación de los niños. Los periodistas mismos estaban emocionados por ver a chicos con sus pañuelos repitiendo con sentimiento lo que aprendieron. Son los adultos quienes deben enseñar a quienes no tuvieron registro de lo que pasó; un pueblo sin memoria va al precipicio".
La ex docente también puso en valor el trabajo pedagógico previo: "Muchos profesores trabajaron con los libros prohibidos, especialmente los infantiles, que siguen teniendo muchísima vigencia".
En sintonía con esto, el cierre del documento oficial dejó una consigna clara para los tiempos actuales: "En tiempos de mensajes y redes, pronunciemos la palabra. En tiempos de individualismo, celebremos el encuentro. En tiempos de mentiras solapadas, busquemos la verdad".
Música para no olvidar
El recital contó con la participación de un nutrido grupo de artistas: Santi y V. Bonancea, Franco Pellegrino, Manuel Estrada, Manu Calcaterra, Diana Bustos, Pame Chiavasa, Emi Pavia, Emma Astegiano, María Ester Oyola y la propia Ángela Bonancea. Cada acorde fue un homenaje a "las ausencias que vibran en la madera de las guitarras", recordando que, aunque hace 50 años el silencio intentó devorarlo todo, el eco de lo que somos sigue vibrando en cada encuentro colectivo.
Desde la organización anticiparon que las actividades continuarán a lo largo del año, con nuevas propuestas que permitan seguir profundizando el abordaje de la memoria, incluyendo testimonios y charlas en instituciones educativas.
“Construir memoria es una obligación ética. No se trata solo de recordar el pasado, sino de fortalecer nuestra identidad colectiva y sostener el compromiso con los derechos humanos”, remarcaron durante el acto.
En un contexto donde resurgen discursos negacionistas, la jornada en Sastre reafirmó el valor de la memoria activa como herramienta para construir una sociedad más justa, con una consigna que volvió a resonar con fuerza: Nunca Más.





