Un grupo de 20 vecinos partirá el 24 de agosto para conmemorar el 35 aniversario del primer viaje realizado a la región del Piemonte. Félix Redolfi, de la comisión del “Gemellaggio”, brindó detalles del viaje y destacó la renovación generacional en la delegación.
La ciudad de Sastre y Ortiz volverá a estrechar lazos con su localidad hermana en Italia.
Este año marca un hito emocional y cultural para Sastre y Ortiz: se cumplen 37 años del hermanamiento oficial con Monticello d’Alba, localidad del norte de Italia en la región del Piamonte.
A 35 años del primer viaje realizado a Monticello d’Alba, un contingente de 20 personas partirá el próximo 24 de agosto para celebrar este vínculo que nació en 1988, en un viaje que combinará tradición, afecto y reencuentro tras décadas de vínculos estrechos. Este será el viaje 19 de ambas delegaciones.
“Estamos ultimando detalles de viaje vía ITA Airways, ya está el grupo formado con regreso previsto para el 15 de septiembre”, contó el ingeniero Félix Redolfi, miembro de la comisión del “Gemellaggio”, en diálogo con Infosastre.
La modalidad del intercambio, tal como se estableció desde los primeros viajes, mantiene su esencia: los delegados se alojarán en casas de familia en Monticello d’Alba. “Ahí está el verdadero hermanamiento. Vamos a convivir con ellos durante la primera semana, compartir el día a día, los afectos, las costumbres”, destacó Redolfi.
La agenda incluirá actividades conjuntas, entre ellas un viaje programado para el miércoles 27, la participación en las fiestas patronales de San Felice y un acto central que se realizará entre el sábado 30 y domingo 31 de agosto.
En 1988, se firmó el convenio y el acta fundacional del hermanamiento en el Palacio Municipal de Sastre, entre la localidad del centro oeste santafesino y el pequeño pueblo del norte italiano ubicado en la provincia de Cúneo. El aniversario celebra el primer viaje que vecinos de Sastre realizaron en 1990 a Monticello D’Alba, convirtiéndose en uno de los hermanamientos más antiguos y duraderos de la provincia. “Es uno de los más importantes; nació en 1988 cuando la intendencia de Sastre recibió el visto bueno de Monticello para avanzar con la firma. Desde entonces, el lazo se mantiene vigente”, recordó Redolfi.
La delegación contará con una renovación generacional, ya que ocho de los veinte viajeros participarán por primera vez. “Es importante que se sumen jóvenes, aunque no siempre es fácil por el costo del viaje. En su momento hubo intercambios estudiantiles, con alumnos de Sastre viviendo una experiencia en Italia. La idea es poder retomar esos programas para que las nuevas generaciones también vivan esta experiencia cultural”, señaló el integrante de la comisión.
Tras la semana de convivencia en Monticello, los viajeros tendrán unos días libres para recorrer otras ciudades italianas. “Son 12.000 kilómetros de viaje: la gente aprovecha para conocer más del país, su historia, su cultura”, subrayó. El cierre del viaje será con una fiesta de despedida los días 13 y 14 de septiembre, antes del retorno a Argentina.
“Este hermanamiento dio sus frutos y perdura en el tiempo. Es un orgullo para Sastre y una oportunidad para fortalecer los lazos con nuestras raíces italianas”, concluyó Redolfi.
Con este viaje, Sastre no solo celebra tres décadas y media de amistad, sino que renueva un compromiso vivo, tejido con afecto, memoria y proyección de futuro. Un ejemplo claro de cómo, desde lo local, se pueden construir lazos que trascienden fronteras.





