Es el porcentaje que les corresponde por el 30% de las ganancias de los bares. El Municipio dio a conocer el balance de los últimos los corsos. El resultado arrojó un saldo positivo de $ 266.599,69. El Ejecutivo se hizo cargo de los costos de la dirección artística de la comparsa.
Carnavales: 18 instituciones se repartieron unos 250 mil pesos.
La Municipalidad de Sastre y Ortiz presentó este jueves los números del balance del Carnaval 2019, que arrojó una ganancia de $ 266.599,69, la cuarta fiesta que organiza la actual gestión municipal junto a instituciones locales.
“La demora en la presentación del balance se debió al atraso de muchas facturas de los proveedores. Algunos de ellos, esperaban al mes siguiente para compensar el pago de DREI, tasas u otros impuestos con el Municipio”, explicó la contadora del Ejecutivo local, Silvana Bono, quien encabezó el acto junto a la intendente María del Carmen Brunazzo, el secretario de gobierno, Eduardo Botto y el encargado del área de sistemas, Federico Quiroga.
El encuentro con representantes de las instituciones locales se llevó a cabo en el primer piso del Palacio Municipal, donde se dieron a conocer los datos económicos, con ingresos por 3.942.325 pesos. Del total, el Municipio recibió 75 mil pesos de Lotería de Santa Fe y aún tiene pendiente el cobro de 250 mil pesos en concepto de subsidios de la Secretaría de Turismo y del Ministerios de Cultura de Santa Fe.
Según se informó, se recaudaron por las ventas en los bares $ 1.1449.365 mientras que en las boleterías ingresaron 1.279.700 pesos, producto de la venta de 12.797 entradas, un 4% de ticket menos que en el año pasado. Vale aclarar que el personal abocado a la organización, los integrantes de las comparsas “Penambí Berá” y colaboradores tuvieron el pase libre como así también los menores de 12 años. Es por eso que se estima que, durante las tres noches cariocas se movilizaron más de 16 mil personas por el corsódromo.
Con un marco imponente de gente para disfrutar de la noche de “Trula La”, se cortaron 4.930 entradas, el mayor número en los últimos de la edición 57. En la primera noche de la fiesta carnestolenda, 3.072 personas pagaron la entrada mientras que, en el cierre del Carioca, se vendieron 4.795 tickets. Por la venta de aerosoles se recaudaron $304.800 y por la venta de sillas ingresaron $52.570.
En cuanto a las erogaciones, la cifra alcanzó a 3.675.725,31 pesos. En el detalle, figuran los gastos más significativos que estuvieron relacionados con la adecuación del predio de plaza Independencia ($ 711.542) -incluye el alquiler del escenario, sonido, alquiler de baños, materiales y tejidos-, los insumos para los bares ($ 775.914) y la contratación de los espectáculos ($ 694.900). En tanto, se destinaron $ 575.652,51 para las comparsas y el armado de carrozas y por el rubro impuestos y seguros se pagaron $226.894.
Desde el Ejecutivo, destacaron que de los $ 675.450,60 que dejó como saldo la ganancia de los bares, el 30 por ciento correspondió a las 18 instituciones.
“Este año no solo se va a distribuir la ganancia de los bares, sino que también se repartirá la ganancia que arrojó la barra de tragos. Es una forma de retribuir todo el trabajo porque sin la colaboración de las instituciones, sería imposible poder realizar el carnaval”, resaltó Bono. Del ese total ($157.211), se distribuirán entre las 18 entidades unos $47.163,30.
De las ganancias que arrojaron bares y barra de tragos ($249.198,57), las instituciones recibieron un cheque por 14.000 pesos cada una, una cifra que representa un 25% más que en 2018. Por su parte, destacaron que la Asociación Bomberos Voluntarios volvió a donar su porcentaje.
Con estos números, la cifra final del evento rondó los $17.400 de ganancias en bruto. En 2018, los dividendos habían sido de $ 67.731,94.
Por su parte, el Municipio local se hizo cargo de los costos del taller de diseño y la dirección artística de la comparsa, que suma unos $132.000 anuales.
Federico Quiroga, integrante del grupo a cargo de la organización de los carnavales, agradeció a los comerciantes locales por apoyar con la publicidad en el predio de los carnavales a pesar de la difícil situación financiera que atraviesa el país. “Como está la situación económica, 600 entradas menos en el corso es un logro, teniendo en cuenta los resultados de otras fiestas de la región. Eso habla de una fiesta que tiene una identificación y una tradición”, afirmó y resaltó: “se apostó fuertemente a la comparsa como espectáculo central y superó todas las expectativas. Es por eso que se buscó convocar a la gente por el carnaval y no tanto por los shows musicales”.





