El Municipio capacita a recolectores, docentes y autoridades para implementar el nuevo sistema, que dividirá los residuos entre recuperables y no recuperables. "Solo el 10% de la población separaba sus residuos", advirtió la ingeniera Diamela Grosso.
La iniciativa del Gobierno Municipal busca mejorar el reciclado, reducir la basura y fortalecer el empleo verde.
La Municipalidad de Sastre y Ortiz avanza en la implementación de un nuevo sistema de recolección domiciliaria diferenciada, una iniciativa que apunta a mejorar la separación de residuos desde los hogares y profundizar las políticas ambientales en la ciudad.
El programa, denominado “Separando no es basura”, está a cargo de la ingeniera química Diamela Grosso, especializada en gestión ambiental, sostenibilidad y control de procesos. La propuesta tiene como objetivo avanzar hacia un sistema de separación en origen que permita recuperar una mayor cantidad de materiales y reducir los residuos destinados a disposición final.
A través del Área de Servicios Públicos, comenzaron las capacitaciones destinadas al personal encargado de la recolección, mientras que también se puso en marcha un programa de formación en las instituciones educativas. El objetivo es que recolectores, docentes, autoridades y posteriormente los vecinos conozcan el funcionamiento de la nueva modalidad antes de su puesta en marcha.
Según explicó Grosso, el diagnóstico realizado durante 2025 determinó que apenas el 10% de la población de Sastre separaba sus residuos. A partir de ese dato y en el marco de una resolución provincial, el Municipio decidió avanzar hacia un esquema de separación y recolección diferenciada.
Dos bolsas y días específicos
El nuevo sistema contempla que los vecinos separen los residuos en dos categorías. Por un lado estarán los recuperables, como papel, cartón, vidrio, metales y plásticos, que deberán colocarse en una bolsa verde. Por otro, estarán los no recuperables y residuos orgánicos, que deberán depositarse en una bolsa negra.
La recolección se realizará en días diferentes: los lunes, miércoles y viernes se retirarán las bolsas negras, mientras que los martes y jueves será el turno de los materiales recuperables. La implementación se concretará una vez finalizados los procesos administrativos y normativos necesarios.
Las escuelas, protagonistas de la concientización
Las instituciones educativas serán parte fundamental de la campaña de concientización. El Municipio ya comenzó a capacitar a docentes y autoridades, quienes posteriormente transmitirán los contenidos a los estudiantes de los distintos niveles.
En la primera capacitación, realizada en la EESO N.º 639 "Patricias Mendocinas", se entregaron cestos diferenciados como herramienta para promover la correcta separación. Las jornadas continuaron en otros establecimientos de la localidad: en esta oportunidad, se realizó una nueva capacitación sobre separación de residuos en la EESOPI N.º 8080 "Juan B. Alberdi", destinada a autoridades y docentes. La jornada estuvo a cargo de la ingeniera química Diamela Grosso y contó con la presencia de la intendenta María del Carmen Amero de Brunazzo. Durante el encuentro se compartieron herramientas y conocimientos para acompañar a las escuelas en la incorporación de prácticas responsables de separación de residuos.
Además, próximamente promotores ambientales recorrerán los barrios casa por casa para explicar a los vecinos cómo funcionará el nuevo sistema, incluyendo los días de recolección y la identificación mediante colores. Las actuales campanas para residuos recuperables continuarán funcionando, ya que forman parte de un mecanismo al que numerosos vecinos ya están acostumbrados.
Menos basura y más empleo verde
La iniciativa también busca fortalecer el trabajo que se desarrolla en la Planta Municipal de Separación de Residuos y diez Puntos Verdes distribuidos en la ciudad. La separación en origen permitirá reducir el volumen de residuos que llega mezclado y facilitará las tareas de quienes trabajan en la recuperación de materiales.
Grosso explicó que el objetivo es avanzar hacia una economía circular, promoviendo el denominado empleo verde. Los trabajadores del reciclado dependen del material recuperado, que posteriormente es valorizado mediante su venta a empresas recicladoras. Además de reducir la cantidad de residuos destinados a disposición final, el reciclaje permite recuperar papel, cartón, vidrio, plástico y metales para reincorporarlos al circuito productivo y disminuir la necesidad de extraer nuevos recursos del ambiente.
De acuerdo con los parámetros mencionados por la responsable del programa, una persona genera habitualmente entre 800 gramos y un kilo de residuos por día. Aproximadamente la mitad corresponde a materia orgánica, un 30% a materiales recuperables y el 20% restante a residuos no recuperables.
La Municipalidad busca así que la separación de residuos deje de ser una práctica realizada por una minoría y se convierta progresivamente en un hábito cotidiano de toda la comunidad.





