El Municipio reactivó la Junta de Protección Civil para coordinar obras y medidas preventivas con instituciones locales. Con el antecedente de 2016, buscan preparar a la comunidad sin generar pánico y articular una respuesta ágil ante los pronósticos de fuertes lluvias.
Con la participación de funcionarios, Bomberos, fuerzas de seguridad, Salud e instituciones, Sastre comenzó a delinear un plan de contingencia para afrontar posibles eventos climáticos extremos.
Ante las proyecciones meteorológicas que prevén lluvias de gran magnitud vinculadas al fenómeno El Niño -con alertas de severidad que podrían superar los registros de 2016-, la ciudad de Sastre dio el primer paso con la reactivación de su Junta de Protección Civil.
En la mañana del miércoles, la intendente María del Carmen Amero de Brunazzo, junto al senador departamental Esteban Motta y el coordinador regional de Protección Civil, Darío Almada, convocaron a una renión en el Centro Cultural Municipal a instituciones públicas, Salud, fuerzas de seguridad y el Concejo Municipal para delinear un plan integral de contingencia para coordinar acciones frente a posibles emergencias.
Desde el Ejecutivo local, señalaron que el objetivo es prepararse con anticipación a partir de la experiencia vivida durante las inundaciones de 2016. En ese sentido, Brunazzo indicó que ya se retomaron las reuniones de la Junta de Defensa Civil y que durante la próxima semana se realizarán nuevos encuentros con la participación de meteorólogos de la Provincia y especialistas del Servicio de Alerta Temprana (SAT).
La mandataria explicó que se intensificará la comunicación con la comunidad para promover medidas preventivas, entre ellas la limpieza de techos, canaletas y desagües domiciliarios, con el fin de evitar obstrucciones durante lluvias intensas.
"Lo que buscamos no es generar miedo, sino prevenir y evitar males mayores", sostuvo la jefa de gobierno, quien además pidió a los vecinos respetar las recomendaciones que emitan el Municipio y Defensa Civil para actuar de manera organizada ante cualquier eventualidad.
Por su parte, el senador departamental Esteban Motta destacó que las reuniones forman parte de una estrategia impulsada por el Gobierno provincial, luego de encuentros encabezados por el gobernador Maximiliano Pullaro con intendentes y presidentes comunales de toda la bota santafesina.
El legislador explicó que, además de la conformación de las juntas locales, se trabaja junto a la Secretaría de Recursos Hídricos en la limpieza y mantenimiento de obras hídricas en todo el departamento San Martín. Asimismo, confirmó que la Provincia ya dispone de un fondo de 10.000 millones de pesos destinado a atender eventuales emergencias climáticas.
"No alcanza solamente con contar con recursos económicos. Es fundamental tener una organización local que permita responder con rapidez y canalizar esos recursos cuando sea necesario", afirmó Motta.
En tanto, el coordinador regional de Protección Civil, Darío Almada, calificó como "muy positiva" la primera reunión de la Junta tras varios años y resaltó la participación de las instituciones convocadas.
El jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de Sastre remarcó que la finalidad es que cada organismo conozca cuál será su función durante una emergencia y anticipó que la próxima capacitación abordará el funcionamiento de la Junta de Protección Civil y los pronósticos elaborados por especialistas del Servicio de Alerta Temprana.
El funcionario explicó que Sastre se encuentra entre las cien localidades santafesinas con riesgo potencial de inundaciones, motivo por el cual se busca fortalecer la planificación, establecer centros de evacuación, identificar recursos disponibles y definir protocolos de actuación para distintos escenarios de emergencia.
Además, insistió en que la preparación no debe limitarse únicamente al fenómeno de El Niño, sino que la Junta deberá mantenerse activa para responder ante incendios, temporales u otras contingencias que puedan afectar a la comunidad.
El jefe del cuerpo activo de Bomberos recordó que, en episodios anteriores, la localidad llegó a recibir hasta 35 evacuados tras una tormenta que dejó 160 milímetros de lluvia en apenas 40 minutos. Ante ese episodio, subrayó que ese antecedente demuestra la necesidad de contar con protocolos claros para la asistencia alimentaria, sanitaria y de seguridad de las familias afectadas.
Las autoridades coincidieron en que la prevención comienza con pequeñas acciones cotidianas. Por ello, insistieron en la importancia de mantener limpios los desagües, canaletas y patios, ya que muchas anegaciones se producen por obstrucciones que pueden evitarse con tareas de mantenimiento.
Con estas acciones, el Municipio busca llegar preparado a los meses de mayor riesgo climático, fortaleciendo el trabajo coordinado entre el Estado, las instituciones y la comunidad para brindar una respuesta rápida y eficiente ante cualquier emergencia.





