La Escuela sumará este año una nueva aula para acompañar el crecimiento de su matrícula. La obra se suma a un año de reconocimiento institucional de la distinción “Marco Sastre”. Destacaron el trabajo en equipo y el esfuerzo de la cooperadora para mantener el edificio.
130 años de historia: La Fiscal 267 despidió el 2025 con obras y reconocimientos.
La Escuela Fiscal N° 267 “Aristóbulo del Valle” cerró el 2025 con celebraciones y crecimiento. Fundada en 1895, la institución cumplió 130 años de labor ininterrumpida en la formación de generaciones de sastrenses, que actualmente alberga a más de 260 alumnos del nivel primario. En reconocimiento a este pilar educativo, el Concejo Municipal la distinguió con el galardón “Marco Sastre”, definiendo al establecimiento como un “templo de memoria colectiva”.
“Esta mención es para todos los equipos directivos que han transitado nuestra querida institución, el equipo de docentes, a todos los asistentes escolares que han estado trabajando en esta querida institución, todas las familias que nos han elegido y que nos siguen eligiendo, a todas las asociaciones cooperadoras y clubes de madres que han trabajado incansablemente para que esta institución progrese y tenga esta trayectoria y sea reconocida dentro de la comunidad de Sastre”, remarcó Rita Marchese, directora del establecimiento escolar
Como broche de oro para este aniversario, se confirmó que la escuela contará con un nuevo salón de clases, adjudicado a través del programa “1000 Aulas” del plan provincial “Abre Escuelas”, obra que se encuentra con un importante avance a inaugurar en el nuevo período escolar.
La incorporación del nuevo espacio responde al crecimiento sostenido de la matrícula y permitirá mejorar las condiciones pedagógicas, ya que actualmente algunas actividades se desarrollaban en salas adaptadas. La obra fue celebrada por la comunidad educativa, que destacó la importancia de contar con un ámbito más amplio y adecuado para el dictado de clases.
La Escuela Fiscal N° 267 “Aristóbulo del Valle”, por sus 130 años de trayectoria ininterrumpida en la formación de generaciones.
Un trabajo incansable de la comunidad
Marchese, con 37 años de trayectoria docente en la casa, brindó detalles sobre el arduo trabajo realizado junto a la Asociación Cooperadora y el Club de Madres. Gracias a eventos mensuales y rifas, se lograron importantes mejoras edilicias: el lavado de la fachada, la pintura de pasillos, patios y el comedor escolar.
“El trabajo fue arduo; todos nos abocamos a mejorar la parte edilicia. Cambiamos tanques, arreglamos sanitarios y hasta instalamos bajadas de agua externas para facilitar la limpieza”, explicó Marchese. Asimismo, destacó la función social del comedor escolar, que no solo asiste a sus alumnos, sino también a niños de la Escuela Técnica, la Escuela Especial y el Jardín Nucleado.
La Escuela Fiscal N° 267 ampliará su infraestructura con una nueva aula.
Además, la escuela debió afrontar complejas situaciones vinculadas a la infraestructura, como la rotura de la planta de ósmosis y el cambio del tanque del sector de baños debido a que tenía una fisura. También se concretó la bajada de tres canillas en el frente para acceder al agua para la limpieza de las veredas.
Desafíos estructurales y compromiso ambiental
Uno de los momentos más difíciles del año fue la decisión de extraer el Palo Borracho que comprometían seriamente la estructura edilicia y las cañerías del sector de baños. Tras una inspección del Ministerio de Medio Ambiente, se determinó que la extracción era inevitable para salvar los cimientos.
“Fue muy triste y doloroso, pero las raíces ya salían al exterior y rompían todo a su paso. Sin embargo, cumplimos con el compromiso de reforestar la escuela con nuevos ejemplares donados por la comunidad”, relató la directora, señalando que ahora la meta es trabajar en cercos de contención para preservar otros dos árboles históricos que aún pueden salvarse, como el retoño del Pino de San Lorenzo, del sector norte y del otro Palo Borracho.
El adiós al árbol que fue testigo de generaciones en la Escuela 267.
La institución, que se identifica como “la escuela de los árboles” dio un paso hacia adelante, con la mirada puesta en su futuro edilicio y el compromiso de preservar el entorno natural, siempre con responsabilidad. “Pudimos cumplir con el pedido de Medio Ambiente de reforestar con la plantación de otros ejemplares que no tuviese la escuela”, recordaron.
Educación de adultos y salida laboral
Más allá del nivel primario, la escuela es un centro de inclusión que alberga al CAEBA, el EMMPA y un taller de carpintería. Sobre este último, Marchese subrayó su importancia como salida laboral: “Son tres años de formación que, sumados a la capacitación pedagógica, habilitan a los egresados para ser profesores de tecnología”. Las inscripciones para este taller se abrirán en febrero de 2026.
El cierre de una etapa
El fin de año también marca una transición institucional. Rita Marchese comenzará a gozar de su jubilación, dejando una huella imborrable tras casi cuatro décadas en la escuela. El equipo directivo actual ya trabaja en la organización administrativa y pedagógica para recibir al nuevo personal que surgirá del concurso de ascenso directivo provincial en febrero de 2026.
“Estamos trabajando con nuestras docentes también para organizar no solamente la parte administrativa, sino también pedagógica, estamos tratando d
e ultimar detalles para la parte edilicia, para dejar todo en orden y que el nuevo equipo directivo que comience el nuevo ciclo lectivo”, resaltó la vicedirectora Sonia Domínguez.
Con 37 años de docencia, Rita Marchese se despide de la dirección de la Escuela Aristóbulo del Valle.
Y concluyó: "este equipo se siente orgulloso. El progreso de la escuela es gracias a las familias que nos eligen, a los exalumnos que donan y al trabajo en equipo. Dejamos todo en orden para que la trayectoria de nuestra querida 267 continúe con el mismo brillo en 2026”, concluyó la docente.





