Las precipitaciones anuales alcanzaron los 979 milímetros y se ubicaron por encima del promedio registrado desde 1926. Febrero y marzo concentraron los mayores acumulados. Especialistas anticipan un verano más seco y caluroso por la influencia de La Niña.
En 2025 llovió por encima del promedio histórico en Sastre.
El año 2025 cerró con un balance positivo en materia de precipitaciones en la ciudad de Sastre y Ortiz. De acuerdo a los registros de la estación meteorológica de InfoSastre, durante el año pasado se acumularon 979 milímetros de lluvia, una cifra que supera el promedio histórico anual y refleja un incremento del 14 por ciento respecto al 2024.
La cifra supera el promedio anual histórico de la cabecera departamental desde 1926. El volumen de lluvias se mantuvo por encima del promedio histórico, que se ubica en 923 milímetros, y también superó el promedio de los últimos diez años, estimado en 959 mm.
Febrero fue el mes más lluvioso del año, con un acumulado de 154 milímetros, seguido de marzo, que registró 143 mm. En el tercer lugar se posicionó noviembre, con 134 mm, mientras que enero completó los meses con mayores registros, alcanzando los 107 milímetros. A nivel diario, el 7 de abril se destacó como la jornada con mayores precipitaciones, cuando se contabilizaron 52 mm.
A lo largo de 2025 se registraron lluvias en todos los meses del año, aunque junio fue el período más seco, con apenas 3 milímetros acumulados.
Los datos históricos muestran contrastes marcados en el régimen de lluvias de la ciudad. La situación más crítica se registró en 1951, cuando el período sin precipitaciones se extendió durante 153 días. Otro antecedente severo ocurrió entre abril y septiembre de 1955, cuando cayeron apenas 24 milímetros, mientras que en 1995 la sequía se prolongó casi 140 días.
En cuanto a los acumulados recientes, el último lustro totalizó 4.344 mm, mientras que en la década pasada las precipitaciones alcanzaron los 9.590 milímetros a nivel local.
El mayor registro de los últimos 50 años sigue siendo el año 2000, con 1.713 mm, seguido por 1991 (1.579 mm) y 2016 (1.561 mm). En contraste, el año más seco fue 1937, con apenas 475 milímetros.
Los efectos de La Niña
De cara a los próximos meses, el especialista Jorge Giometi, del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, advirtió que el verano en Santa Fe estará atravesado por un escenario más seco y más caluroso que el promedio histórico.
El especialista explicó que la región ingresa en un fenómeno “La Niña”, aunque no en su versión más intensa, lo que igualmente repercutirá en el comportamiento del clima durante los próximos meses.
Según Giometi, “lo que se está viendo es un enfriamiento del Pacífico Ecuatorial”, una señal clara del inicio de La Niña. Ese fenómeno, detalló, “nos afecta con precipitaciones un poco deficitarias, un poquito por debajo de la media esperada y temperaturas un poquito más altas también”.
A esto se suma que, con menos humedad disponible, habrá menor condensación y menor nubosidad, lo que derivará en mayor insolación y, por ende, más calor acumulado.





