Este viernes ofició la última ceremonia en Parroquia San José y se despidió de los fieles. Hoy asumirá como párroco de la Iglesia “Perpetuo Socorro” de Santa Fe. Aún no se conoce quién conducirá el templo religioso de la cabecera departamental.

Después de casi seis años, el cura párroco Alejandro Bovero ofició este viernes la última misa al frente de la parroquia “San José”, antes de su asumir su próxima misión en la ciudad de Santa Fe.
Lejos de ser un adiós sombrío, su despedida fue muy emotiva. La celebración del fin de semana pasado fue seguida por cientos de fieles, que le dieron un alto grado de emotividad y muchos recuerdos. El miércoles ofició la ceremonia religiosa en la Capilla San Cayetano y este viernes encabezó la celebración del Sacramento del Bautismo, que marcó su última actividad como presbítero en la ciudad de Sastre.
Ya a partir de este sábado, asumirá como nuevo párroco de la Iglesia del “Perpetuo Socorro” en el barrio El Pozo de la capital provincial, tal como lo dispuso monseñor Sergio Fenoy, arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Fe.
“La verdad que es un gozo para mí, haber compartido este tiempo. Es la primera vez que vengo al interior, y para mí, que he nacido en el interior (San Justo) fue como un volver a la infancia. El vernos todos los días con la gente, el compartir como sacerdote único que hay en la ciudad, el participar de tantas cosas, de distintas instituciones tan grande que tiene Sastre, tan rica en manifestaciones culturales, educativas, fue muy importante para mí. Me he sentido muy bien, muy cómodo y muy respetado”, agradeció en su despedida en diálogo con InfoSastre y Canal 1.
A la espera del decreto con su nuevo nombramiento por seis años, Bovero cumplió 33 años de sacerdocio y se convirtió el párroco N° 21 que tuvo la Iglesia de la cabecera departamental en sus 134 años.
El Padre Alejandro asumió como administrador parroquial en marzo de 2018 -había llegado en agosto de 2017-, en reemplazo del Cristián Lascuraín quien se hizo cargo del templo en 2011.
Consultado por algún proyecto pendiente durante su misión en Sastre, que también incluyó las comunidades de Crispi, Castelar y Las Petacas, afirmó: Siempre falta algo. Yo creo que a veces uno cree falsamente que va a hacer todo, que puede hacer más cosas de las que puede hacer, y cuando empieza el trabajo pastoral en una comunidad, tiene que atender a lo inmediato. Creo que algunas cosas he sumado y he continuado lo que ya venían haciendo sacerdotes anteriores Cristian y Omar. Así que dejo el camino abierto para quien venga y ojalá que pueda también sumarse a eso".
A la espera de conocer el próximo cura párroco, las celebraciones de las misas continúan en los mismos horarios. Los sábados y domingos a las 20 mientras que, durante los días de semana, los ministros estarán a cargo de la celebración con la distribución de la Eucaristía. Sobre la llegada del nuevo presbítero, estimó que “en una o dos semanas podría haber novedades”.
En su último mensaje a los fieles, Bovero pidió que sigan creyendo, esperando y amando a Jesús. “Me parece que Sastre tiene mucha capacidad, Todos tienen la buena intención de hacer crecer a la comunidad, tal vez falta un poco unir todos esos esfuerzos, unir todas esas ideas. Nadie quiere nada malo para la comunidad, pero a veces está eso de reservarnos, de guardarnos algún proyecto, alguna cosa que haga bien y no la decimos, o no nos sumamos porque lo hace fulano o porque lo emprende mengano. Y, en lugar de hacernos crecer y madurar como comunidad, nos empobrece. Ojalá que Sastre también siga como despertando y que lo que va ocurriendo, no solamente aquí en nuestra comunidad sino en el mundo, nos vaya enseñando eso. No podemos ponernos unos contra otros, sino que tenemos que estar siempre unos con otros, que es el gran mensaje del evangelio. Hijos del mismo Padre, hermanos entre nosotros, constructores de un mismo reino y constructores también de un mismo mundo”, finalizó.





