Estudiantes de primer año de la Escuela “San Francisco de Asís” convocan a la comunidad a acercar pilas en desuso al establecimiento. La iniciativa busca evitar la contaminación y promover hábitos responsables con el ambiente.
Alumnos de primer año de la Escuela “San Francisco de Asís” promueven el reciclaje de pilas usadas.
Con una propuesta que nació en el aula y busca generar conciencia en toda la comunidad, alumnos de primer año de la Escuela de Educación Secundaria Orientada Particular Incorporada (EESOPI) Nº 8062 “San Francisco de Asís” de Sastre pusieron en marcha una campaña de recolección de pilas usadas.
En diálogo con InfoSastre, los estudiantes contaron que el proyecto surgió en la materia Educación Tecnológica, a cargo de la profesora Macarena Delsoglio, luego de trabajar sobre el funcionamiento de las pilas y conocer los riesgos ambientales que implica desecharlas junto con los residuos comunes.
A partir de ese aprendizaje, decidieron transformar los contenidos escolares en una acción concreta. Para comenzar, se acercaron al municipio con el objetivo de consultar si existía alguna campaña de recolección activa y, a partir de allí, organizaron una propuesta propia con el acompañamiento de la institución y las autoridades municipales.
La escuela dispuso bidones en sus dos entradas para que los vecinos puedan acercar las pilas que ya no utilizan. La recepción se extenderá hasta el 26 de noviembre y se retomará en marzo de 2027. Posteriormente, todo el material recolectado será trasladado a la Municipalidad, que se encargará de gestionar su disposición final en la provincia de Buenos Aires.
Un pequeño residuo, un gran impacto ambiental
Durante la presentación de la campaña, los alumnos remarcaron la importancia de evitar que las pilas terminen en la basura domiciliaria. Explicaron que contienen sustancias tóxicas capaces de provocar contaminación y señalaron que una sola pila puede afectar hasta 3.000 litros de agua.
También hicieron hincapié en las condiciones necesarias para colaborar: las pilas deben entregarse limpias, en buen estado y sin estar pinchadas, para permitir su correcta manipulación y posterior tratamiento.
Una iniciativa que crece desde la escuela
Los estudiantes agradecieron al municipio por acompañar la propuesta, a los docentes y directivos que apoyaron el proyecto y a todas las personas que se sumaron a la convocatoria. También destacaron el espacio brindado por InfoSastre para difundir la iniciativa e invitar a más vecinos a participar.
La campaña demuestra cómo una idea trabajada en el aula puede convertirse en una acción que involucra a toda la comunidad. Con compromiso, participación y pequeños gestos cotidianos, los jóvenes buscan dejar un mensaje claro: las pilas no son basura y su destino también es una responsabilidad compartida.





