Por ahora, desde la provincia no lo recomendaron. En los últimos días, un de grupo profesores de Educación Física presentaron un protocolo para poder abrir sus locales. “El pedido se basa en una necesidad, pero pensando en la salud, en la parte física y emocional”, confió Sergio Banchio.
A la espera de los permisos, los gimnasios preparan su vuelta.
Los amantes de la actividad física se habían ilusionado con pronto volver a sus rutinas fuera de casa tras no poder hacerlo en medio del aislamiento social por la pandemia del coronavirus. Sobretodo luego del anuncio del fin de semana donde un grupo de profesores de Educación Física agrupados en Gimnasios Unidos del Departamento San Martín, presentaron un protocolo para reabrir sus puertas con una serie de restricciones, medidas de prevención e higiene y normas de seguridad.
Pero las expectativas que se habían generado quedaron stand by tras las declaraciones del gobernador de la provincia Omar Perotti en videoconferencia con miembros de Centros Económicos, Comerciales e industriales de la provincia. “Por ahora no es recomendable abrir los gimnasios”, señaló el mandatario santafesino.
La iniciativa había surgido la semana pasada en Cañada Rosquín y tomó impulso con la adhesión de otros colegas a cargo de locales deportivos de la región. En diálogo con el programa “Viva la Mañana”, el propietario de Gimnasio Banchio, Sergio Banchio ya presentó este lunes el protocolo en el Municipio y dio detalles cómo está preparando la vuelta a la actividad.
“Somos un grupo de 20 profesores y propietarios de gimnasios de Sastre, Cañada Rosquín, San Jorge, Carlos Pellegrini, El Trébol y San Martín de las Escobas y se siguen sumando más espacios habilitados para la actividad física. Hemos hecho este trabajo pesando en la salud, pero también en la parte psíquica, física y emocional, para realizar actividades siempre respetando todas las medidas”, señaló el profe que junto a otros colegas de la ciudad solicitaron una audiencia con las autoridades municipales para darle impulso la propuesta.
El pedido, que se fundamenta ante la ausencia de contagio del virus Covid-19 en el departamento San Martín y ante la solicitud de clientes, destacó la necesidad de colaborar a mantener la salud física de la comunidad acompañando con bienestar emocional y psíquico a través de la realización de una actividad física”. La propuesta propone una salida del domicilio controlada y autorizada para concurrir a los gimnasios, excepto quienes se encuentre dentro de grupos de riesgo.
“Se propuso la apertura de 8 a 17 horas, donde la persona tiene que ir con su toalla, barbijo y con su botella de agua. La idea es trabajar una hora específicamente y 30 minutos para desinfección del lugar. Al ingreso, es obligatorio e imprescindible el lavado de manos con agua y bajón, previo control de forma digital de la temperatura corporal, proponiendo adicionalmente alcohol diluido en gel”, destalló y agregó que no se permitirá el ingreso de más de un alumno cada 3 metros cuadrados.
También se comprometieron a emitir una ficha con datos del cliente e incluya horarios y días autorizados para poder circular.
“Esta pandemia ha sido algo extraordinario e impensado en la historia. Yo lo veía lejano como algo imposible. Pero lamentablemente nos tocó transitar por este camino y ojalá que podamos mantener el rigor para que esto pase lo más rápido posible”, consideró Banchio y remarcó: “el 6% de la población mundial muere por la inactividad física”.





