Personal de la empresa inició los trabajos para reconectar Sastre con la estación transformadora de San Jorge. En marzo pasado habían robado unos 9 mil metros de cable de media tensión y 23 conductores de cobre del sistema eléctrico.
La EPE comenzó a reconstruir la línea área vandalizada.
Tras el masivo apagón de marzo pasado en la ciudad de Sastre por un masivo robo de cables de la línea de 33.000 voltios, este miércoles comenzaron los trabajos para reconstruir la línea área que había sido vandalizada en la ruta 13, a la altura de la Capilla Banchio.
Las tareas para reconectar el servicio que abastece de energía a la ciudad de Sastre y zona rural desde la estación Transformadora de San Jorge, se demoraron debido a los inconvenientes que generó el aislamiento obligatorio por la pandemia del Coronavirus, que redujo a un 50 por ciento los recursos humanos de la compañía.
En diálogo con el programa “Viva la Mañana” (RadioGuía FM 104.9), el jefe de la Agencia San Jorge de la EPE, Rubén Bravo afirmó que tuvieron que implementar otro plan alternativo debido a la cuarentena y remarcó el intenso trabajo para evaluar los daños.
El operativo para normalizar el servicio cuenta con el apoyo del personal de Sastre, San Jorge, Castelar y Las Petacas. “Con la logística en marcha, ya se prepararon las bobinas con los carreteles de cables y se dispuso una cuadrilla de una empresa contratada para la poda de los árboles”, afirmó el funcionario.
Durante el fin de semana se sumará personal de El trébol, Cañada de Gómez y Las Rosas que aportarán la maquinaria pesada. “De no surgir ningún imprevisto, este martes estaríamos finalizando las obras y reconectando el servicio con San Jorge”, estimó Bravo, que agradeció la colaboración de la Municipalidad de Sastre y San Jorge, que proporcionaron equipos maquinaria para poder trabajar dentro de los campos.
Los hechos se reportaron durante la noche del 13 de marzo. En total, se robaron unos 9.000 metros de cable, la caída de una columna de la línea de 33 kv que provocó la salida del servicio y un faltante de 23 vanos de conductores de cobre. Poco después se pudo reestablecer la energía a través de una maniobra desde la estación transformadora de María Juana.





