El “Nono” Albino Bianciotto cumplió su siglo de vida y lo festejó con su hija, nietos, bisnietos y tataranietos. Nació en Crispi y hace 42 años se radicó en la cabecera departamental. Pese a su edad, está completamente lúcido y es un apasionado del trabajo y de River.
Otro abuelo de Sastre celebró sus 100 años.
Un siglo. Albino Anselmo Bianciotto cumplió este sábado 29 de junio sus 100 años de vida y los festejó con su familia rodeado de mucho cariño. El “Nono”, nació en Crispi y a los seis meses se radicó con sus padres en la zona rural, entre Sastre y San Martín de las Escobas. Se casó con Celina Bocardo y tuvieron dos hijos.
En 1976, se radicó definitivamente en Sastre y hoy tienen 5 nietos, 10 bisnietos y 2 tataranietos, Anita y Dante.
Después de más de 36.500 días y con una envidiable lucidez, agradecido y muy contento, Albino contó uno de los secretos de su longevidad: “siempre trabajé desde chico y eso definió mi vida.”, relató un poco en piamontés y otro poco en español, recordando con nostalgia los años de su niñez en el campo, “trabajando duro y sano”.
El “Nono” nunca dejó de trabajar. Aún hoy se encarga de mantener la quinta que tiene en el fondo de su casa, que habita desde hace 43 años. Él disfruta de cada momento de la vida y de su glorioso River Plate.
La comida para don Bianciotto no es un problema. “Siempre comí de todo, pero un buen asado continúa siendo su plato preferido”, comentó entre risas y destacó que goza de una buena salud. Tampoco puede faltar su copa de vino por las noches.
El sábado, después de la celebración de una misa, Albino con toda su gran familia compartieron un almuerzo para festejar a lo grande su siglo de vida. La Municipalidad de Sastre y Ortiz también participó de los festejos con un presente especial y obsequió un lapacho que fue trasplantado frente a la Parroquia San José.
Los récords se hicieron para romperlos y el “Nono” Albino parece que lo entendió. Hoy forma parte de la historia de aquellos que atesoran el pasado, de los que aman el presente, pero sobre todo de los que sueñan con el futuro.
Albino y sus bisnietos.





