El sargento Miguel Rubiolo del Cuerpo Activo de Sastre formó parte de la delegación de Santa Fe que viajó a San Luis. Se realizó un simulacro de incendio de grandes proporciones. Asistieron más de 300 brigadistas de ocho provincias.
El sargento Miguel Rubiolo al frente de una de las cuadrillas durante el simulacro de incendio forestal en San Luis.
Bomberos Voluntarios de la provincia de Santa Fe, participaron en la Movilización Nacional de Brigadas de Incendios Forestales en el paraje El Tala, en la provincia de San Luis, una instancia de formación y entrenamiento especializados en el combate de incendios en terrenos agrestes. El campamento se montó en Villa del Carmen, ubicada a unos 70 km de la ciudad de Merlo.
El sargento del Cuerpo Activo de Bomberos de Sastre, Miguel Rubiolo junto a representantes de bomberos de San Jorge, Rubén Barraud y Manuel Gómez, pertenecientes a la Regional V, participaron del encuentro que reunió a 300 brigadistas llegados desde Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Catamarca, Buenos Aires, La Rioja, Santa Fe y San Luis.
“Se trató de una capacitación en tiempo real de un incendio forestal de grandes magnitudes, donde se busca diferentes terrenos para trabajar en grupos monitoreado por el centro de comando”, relató el bombero sastrense sobre los ejercicios que se desarrollaron durante el fin de semana del 26 al 28 de abril.
El objetivo de los ejercicios fue afianzar la actividad en conjunto entre las diferentes Federaciones y entrenar a los bomberos en lo que se refiere a movilizaciones en situaciones de grandes emergencias que requieren de una respuesta rápida y eficiente, contemplando tanto la logística del traslado y del equipamiento como la organización y el despliegue del operativo en el lugar.
Rubiolo, quien integran la brigada Forestal de Santa Fe junto a Pablo Fonseca y Federico Córdoba -no pudieron asistir-, destacó el uso de las tecnologías.
“Fue una experiencia muy gratificante y sobre todo muy fructífera. Por un lado, permitió el trabajo coordinado con la aplicación de protocolos y las tareas de seguridad personal. Por otro lado, se profundizó fundamentalmente el manejo de los vientos, el uso de GPS para trasladarnos y ubicarnos en la zona montañosa y los factores del tiempo”, rescató el sargento que estuvo al frente de una cuadrilla de 14 brigadistas.
Por último, se mostró satisfecho con el trabajo que se desplegó durante las jornadas. “El balance fue muy positivo y quedamos muy conformes con las prácticas, tras una evaluación que hicimos en la brigada forestal de la provincia”, finalizó Rubiolo.





