Según los datos de InfoSastre, es el penúltimo mes del año con más precipitaciones desde 1926. El ingeniero Gustavo Almada del AER INTA Carlos Pellegrini alertó por la subida de napas y anticipó una cosecha de trigos con rendimientos irregulares.
Noviembre cerró con un récord de lluvias.
El fenómeno de “El Niño” se instaló en la primavera y las intensas lluvias en la región del centro del país complicaron la cosecha de la soja y del maíz, y dejaron consecuencias para la nueva campaña. Noviembre acaba de finalizar y todos los registros lo proclaman como el noviembre más llovedor de la historia en la ciudad de Sastre y Ortiz.
Según el registro, que recopila todas las estadísticas pluviales en la ciudad desde 1926, el penúltimo mes del 2018 acumuló 328 milímetros mientras que el promedio anual ronda los 790 milímetros.
La cifra alcanzada en solo siete días, es la mayor en 92 años, después de los 315 mm en 2013 y 302 mm en 1979. Los datos de la estación Meteorológica de InfoSastre indican que entre el 11 y el 13 de noviembre cayeron 251 milímetros en la cabecera del Departamento San Martín. Entre el pasado lunes 24 y martes 25, el pluviómetro alcanzó una marca de 68 milímetros.
Ante este contexto, el titular de la Agencia de Extensión Rural del INTA Carlos Pellegrini, Gustavo Almada afirmó que “veníamos de un déficit hasta estas lluvias, con 200 mm menos de lo normal y en este mes no solo que lo recuperamos, sino que lo superamos ampliamente”.
En diálogo con el programa “Viva la Mañana” que conduce Fernando Acuña por RadioGuía FM 104.9, el ingeniero agrónomo se refirió al impacto de las lluvias en la región y las consecuencias sobre los cultivos.
“No hay sistema de suelo que pueda soportar semejante masa de agua en pocos días”, advirtió y señaló que solo se pudo levantar un 50 por ciento de trigo, en medio de la lluvia. “La campaña triguera no ha sido de las mejores por lo que vamos a tener una disparidad en rendimientos muy grande”, anticipó.
En lo que respecta a la soja de primera, sostuvo: “algunos lotes fueron resembrado y ahora otra vez tienen agua. Habrá que evaluar lote a lote como quedaron esos sembrados y si es necesario volver a resembrar”. En tanto, “el maíz se lo está bancando bastante, pero el problema es que quede agua en los lotes y el exceso complique la planta”.
Sobre las perspectivas a futuro, el jefe de la agencia AER INTA fue optimista. “El lado positivo es que los perfiles han quedado totalmente cargados de agua. Para los cultivos de maíz, de soja de primera y las sojas que se siembren sobre el trigo, van a tener agua. Esto le permitirá tener un buen desarrollo, siempre y cuando, no sufran problemas de anegamiento”, explicó.
Por otro parte, Almada se mostró preocupado por el fuerte ascenso de las napas freáticas, tras haber bajado a los 2,5 metros. “Con estas lluvias, las napas volvieron a subir hasta 1,50 y 1,70 metros, y con estas marcas es muy factible que, ante precipitaciones abundantes, nuevamente se encharquen los campos”, reveló.
“Desde el INTA estamos planteando a productores y técnicos realizar seguimientos en los campos para ir diseñando una estrategia en caso de complicaciones al momento de la cosecha o la siembra de pasturas”, señaló Almada y anunció que la agencia comenzará a monitoreando napas y su evolución en todo el departamento.





