Tras la sanción de la Ordenanza, este miércoles entró en vigencia la Ordenanza que había sido aprobada a fines de junio. “Los comercios no podrán entregar las contaminantes bolsas de nylon tipo camiseta. Solo se podrán utilizar las bolsistas de bobina.
A partir de hoy no se podrán usar más bolsas plásticas.
Llegó el día del adiós definitivo a las bolsas plásticas del tipo "camiseta". Luego que el Concejo Municipal de la ciudad de Sastre y Ortiz aprobara la Ordenanza N° 1106/18 y la rápida promulgación del Ejecutivo Municipal, este miércoles 1° de agosto se pone en vigencia para prohibición del uso de bolsas de nylon, polietileno, polipropileno y las llamadas “oxi-biodegradables” para el expendio de mercaderías de supermercados, almacenes, comercios e industrias de la ciudad.
La norma, que fue aprobada a fines de mayo por el Concejo Municipal y promulgada por el Ejecutivo local, permite la utilización de bolsas destinadas exclusivamente a contener alimentos húmedos, o comestibles que no estén previamente envasados, llamadas transparentes de bobina o de arranque.
En los últimos 60 días, el Municipio comenzó a notificar a los comercios locales y puso en marcha una campaña de concientización sobre la necesidad de reducir la utilización de bolsas descartables y su reemplazo por medios alternativos. De hecho, en varios locales comerciales, comenzaron a desalentar a sus clientes en el uso de las bolsas plásticas promoviendo las reutilizables o la vieja bolsa de los mandados.
Los negocios que incumplan en la reglamentación, sufrirán sanciones, que van desde un apercibimiento y multas que van de las 150 a 300 unidades fijas (la UF equivale a un litro de nafta súper). Es decir que los castigos irían desde los 4.000 pesos hasta los 8.200 pesos, aproximadamente. La regulación tiene penas más severas: si persiste la infracción se podrá inhabilitar al comercio.
Según la legislación, el Departamento Ejecutivo Municipal podrá aprobar la elaboración de bolsas de otro material, ya sea de tela, papel, u otro material, o podrá fomentar la fabricación a través de micro emprendimientos o cooperativas locales, que por sus características sean reutilizables, ayudando a la generación de conciencia ciudadana sobre el uso de este tipo de materiales.





