El centro de plaza Independencia fue el escenario de la manifestación organizada por el grupo de Autoconvocados Sastre. Volvieron a reclamar la ampliación de los límites para fumigar. Anticiparon asambleas ciudadanas a cargo de profesionales.
Sastre marchó por el “Día Mundial del Ambiente”.
El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la ONU en 1972 en la Conferencia de Estocolmo y, desde entonces, se celebra cada 5 de junio desde 1974. Sin embargo, en la ciudad de Sastre y Ortiz es la primera vez que se reclamó por cuestiones ambientales.
En ese marco, el grupo de Autoconvocados Sastre visibilizó este martes su lucha por el “agua, el aire, la tierra y la vida”, en una iniciativa que fue impulsada por la Red de Luchas Socioambientales.
Con pancartas y carteles con mensajes, alumnos de los centros de estudiantes del nivel secundario, niños de la escuela N° 803 “Emilio Ortiz” y Jardín Nucleado N° 122 “20 de Junio”, se sumaron a la manifestación que se desarrolló en el centro de plaza Independencia. También participaron integrantes de instituciones locales, del colectivo Mumalá y vecinos autoconvocados de María Juana y San Jorge.
“En este momento, como vecinos autoconvocados estamos reclamado una ordenanza que extienda los límites de fumigaciones a los cultivos transgénicos que hay alrededor del pueblo. Son venenos y por eso mismo hay que alejarlos de la población”, señaló Ruth Oitana, una de las máxima referentes del grupo ambientalista local quien se mostró agradecida por la amplia convocatoria.
Durante una radio abierta, mostraron su disconformidad con los 200 metros de exclusión que propone el proyecto de Ordenanza y solicitaron ampliar como mínimo a 500 metros para extenderlo progresivamente a 1.000 m. Además, volvieron a exigir mayores controles.
A la espera de conocer los resultados definitivos del Campamento Sanitario que se realizó en marzo de 2017, Oitana no ocultó su preocupación por los datos preliminares. “Es fuerte saber que el 50 por ciento de las muertes en la ciudad es por algún tipo de cáncer”, afirmó y subrayó: “que la mitad de la población tenga cáncer o problemas de hipotiroidismo, es algo que las autoridades tienen que ver con cómo se hace para que el veneno no nos siga afectando”.
También se refirió a otras cuestiones ambientales que sufre la ciudad de Sastre al igual muchas otras localidades, como es la disposición final de la basura, los acopios de cereal dentro del ejido urbano, la contaminación por las barracas o plásticos.
A la espera que el Concejo Municipal sanciones una norma que regule el uso de agroquímicos, el grupo autoconvocados continúa planificando diferentes actividades.
“Hemos propuesto al Concejo armar una mesa de charlas o asambleas ciudadanas con especialistas, médicos e ingenieros agroquímicos del INTA especializados en la agroecología, con el objetivo de ir buscando alternativas al problema y conocer a la visión de los profesionales”, detalló Otiana quien estimó que el encuentro se llevaría cabo a fines de este mes de junio.
La ONU estimó que, si las formas de consumo y de gestionar los desechos no cambian, tendremos unos 12.000 millones de toneladas de residuos plásticos en el año 2050.
La mayoría de estos residuos son plásticos de un único uso, como las botellas de plástico, los tapones, los envoltorios de alimentos, las bolsas de plástico de los supermercados", enumera el informe. Se estima que cinco billones de bolsas de plástico son consumidas cada año en todo el mundo, es decir unos 10 millones por minuto. Solamente 9% de esos plásticos son reciclados y un 12% es incinerado.
“El resto acaba en los vertederos, en los océanos, en las canalizaciones, donde tardarán miles de años en descomponerse totalmente. Entretanto, contaminan los suelos y el agua con partículas de microplástico, algunas de las cuales han sido halladas, según la ONU, en la misma sal de mesa comercial.





