“Fue el septiembre más llovedor”, anticipó Gustavo Almada del AER INTA Carlos Pellegrini. El ingeniero agrónomo consideró que es un fenómeno extraño. Anunció que siguen altas las napas freáticas. También se refirió a los riesgos de los cultivos.

Terminó el noveno mes del año y por lo tanto septiembre ya es pasado, e historia, ya que quedó instalado como el más llovedor del registro que recopila todas las estadísticas desde 1938, la Agencia de Extensión Rural del INTA Carlos Pellegrini.
“Este es uno de los septiembres más lluviosos de los últimos 80 años”, remarcó el jefe del organismo, el ingeniero agrónomo Gustavo Almada, quien consideró que es un fenómeno muy extraño, pues que el promedio de precipitaciones es de 43 milímetros.
En Sastre y Ortiz, durante los 30 días de ese mes, cayeron 178 milímetros, después de los marcados en septiembre de 1984 y 1972 (165 y 143 mm, respectivamente). Y en lo que va del 2017, las lluvias en la cabecera del departamento San Martín se posiciona en 791milímetros. Estos datos coinciden con los valores que difundió la AER INTA pellegrinense.
“Los pronósticos a mediano plazo marcan que es un año neutro, ni muy seco ni tampoco muy lluvioso. De todas maneras, septiembre fue muy anormal”, sostuvo en diálogo con InfoSastre y anticipó: “tenemos por delante seis meses con precipitaciones por encima de los 100 milímetros por mes, alrededor de 700 milímetros, según la marca histórica”.
Como consecuencia de la gran cantidad de precipitaciones, vuelve a preocupar la altura de las napas. “El mapa con los 35 puntos de muestreo del seguimiento de napas freáticas que se realizamos en agosto, en el departamento San Martín se encuentra en promedio a 1,20 metro de profundidad. Hay lugares que está por debajo y otros sectores que está por encima de esa marca”, detalló e indicó que “antes sucesos de lluvias abundantes de mucho volumen en poco tiempo, se saturan los suelos”.
Según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el departamento San Martín se encuentra con “una adecuada reserva de agua”.
Por otra parte, el ingeniero agrónomo se refirió a los daños que podría ocasionar en la producción agropecuaria. “El riesgo son los lotes de trigo que puedan tener algún problema con anegamientos. Las estimaciones rondan las 90 mil hectáreas de trigo en el departamento San Martín, de las 500 mil Ha cultivables”, reconoció.
Lo mismo sucede con las áreas de maíz -unas 50 mil Ha sembradas-. “Si no tienen riesgo de saturación de suelos, estas lluvias le vienen fantástico porque lo ayuda para su desarrollo”, concluyó Almada.






