“Lo ideal sería tranquilizarlos con un sedante, en un lugar fresco y cerrado”, señaló el veterinario Rodolfo Cragnolino. Además, dio algunos detalles para resguardar a las mascotas de los efectos de las explosiones.

Con la proximidad de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, el uso de la pirotecnia no sólo afecta a la vida de las personas sino también a la de los perros, que a raíz de su capacidad auditiva superior a la de los humanos sufren los efectos y la contaminación sonora provocada por el uso de pirotecnia.
Sumadas a las campañas de concientización en contra del uso de pirotecnia impulsada en algunas redes sociales, el médico veterinario Rodolfo Cragnolino habló con InfoSastre y dio algunas recomendaciones para contener, atender y saber cómo actuar ante el aturdimiento e intranquilidad sufrida por los canes durante las celebraciones.
Si bien Cragnolino resaltó que hay perros que no se asustan tantos como otros, a su criterio dijo que “lo mejor es sedarlos”. “Lo ideal sería tranquilizarlos con un sedante, en un lugar fresco y cerrado. En algunos casos dio resultado, dejar los perros con una radio o un televisor encendido o con música, para que dentro de la tranquilizad no escuchen tanto las explosiones”, precisó y agregó: “sería conveniente ver la reacción un día antes para medir la dosis, ya que depende mucho del animal”.
Según el especialista, los sedantes -dependiendo de la marca- deben darse entre 30 y 45 minutos antes del efecto deseado. “Con la marca Acedan, se aplica de uno a tres gotas por kilogramo”, contó y solicitó que “ante cualquier duda o dar algo que consulte a su veterinario de confianza”.
Entre las recomendaciones se encuentran: tener cerca y controlados a los perros ante la situación de nerviosismo, así como también buscar un lugar cómodo y relativamente tranquilo. “Es fundamental la contención del animal para paliar las consecuencias del ruido”, manifestó.
Gran parte de la sociedad ve como un atractivo el uso de la pirotecnia para festejar la llegada de la navidad y despedir el año, sin embargo, el "mejor amigo del hombre", es el que padece esta diversión. En ese sentido, el veterinario afirmó que “hay que adaptar al perro a la mala educación del ser humano”. Nosotros somos lo que le hacemos daño al perro”, sentenció.
Teniendo en cuenta las altas temperaturas de los últimos días, Cragnolino recomendó mojar a las mascotas para evitar golpes de calor. “Lo sufren y mucho, independientemente de pelo corto o pelo largo”, aseguró.
“Sería importante mojar a las mascotas, no es cuestión de bañarlos. Es recomendable agua tibia de canilla, con una manguera o en un fuentón, pero no con agua fría del bombeador, lo que podría provocar un shock al animal”, detalló.
En cuanto al alimento, sostuvo que es preferible dárselo por la noche o al atardecer. “No dar comidas muy energéticas. Lo idea es balanceado”, indicó. Además, recordó renovarle dos o tres veces por día el agua para tomar a las mascotas, por agua fresca.





