En un emotivo acto, 18 alumnos finalizaron el secundario. Se entregaron recordatorios a la 6° y 31º Promoción de Peritos Mercantiles. Además, distinguieron a los alumnos con mejor promedio del año.

Este miércoles se llevó a cabo el acto de colación de grados del ciclo lectivo 2016 de la Escuela de Enseñanza Secundaria Orientada Particular Incorporada (EESOPI) N° 8080 “Juan Bautista Alberdi”, con la presencia de todo el alumnado, profesores, familiares de los egresados y ex alumnos.
El acto dio comienzo con el ingreso de la Bandera de ceremonia en manos de la abandera María Fernanda Wollemberg, cuyo promedio fue de 9,36. Estuvo acompañada por los escoltas Nahuel Almada (9) y Victoria Pautasso (8,91) junto con la Bandera de la Provincia con su abandero Joaquín Giaccone (9,36) y escoltas, Lila Soldano (8,91) y Emilia Ceballos (8,82).
Fueron designados para el primer trimestre de año 2017 abanderados y escoltas, según las disposiciones emanadas por el Ministerio de Educación de la Provincia, los alumnos: Sayana Frioni con un promedio de 9,79 y escoltas Lihué Mansilla Báez (9,45) y Milagros Vázquez (9,02).
La Casa de Estudios brindó un sencillo homenaje a los integrantes de la 6° Promoción Perito Mercantil que celebraron 50 años: Susana Olivero, Amelia Rubiolo, Beatriz Rubiolo, Osvaldo Bossi, Edelmiro Calcaterra, Víctor Gariglio, Edmundo Martolio, Oscar Olivero, Hugo Peretti, Ricardo Re, Miguel Seveso y Oscar Zaeta.
También se entregó un presente a la 31º Promoción de Peritos Mercantiles que celebraron sus 25 años, con la entrega de una medalla recordatoria a sus ex alumnos: Griselda Balari, Patricia Broda, Marga Buffa, Sonia Cagliero, Rosa Calloni, Claudia Cerino, Andrea Espíndola, Jorgelina Medina, María Laura Mendoza, Paulina Mosselo, Lorena Rosso, Claudia Sánchez, Javier Balassone, Diego Banchio, Diego Biotti, Gabriel Clara, Gustavo Hernández, Lucio Lucero, Ariel Novasio, Darío Ochoa, Gerardo Olivero, Cristián Ramírez, Javier Redolfi, Gastón Seveso, Gustavo Seveso y Carlos Sosa.
El personal directivo y docente de la escuela, reconoció la dedicación, el estudio y el esfuerzo del alumno de cada curso, que al 1 de diciembre de 2016 obtuvo el mejor promedio del año que concluye. Esa distinción recayó en los alumnos.
1º Años (Primera División): Ignacio Forni con un promedio de 9,45
1º Años (Segunda División): Julieta Salina y Franco Cagliero con un promedio de 9,36
2º Año: Matías Hernández con un promedio de 9,45
3º Año: Joaquín Giaccone con un promedio de 9,36
4º Año: Sayana Frioni con un promedio de 9,64
5º Año: María Fernanda Wollemberg con un promedio de 9,36
El momento de mayor carga emocional fue la entrega de medallas a la 2º Promoción Bachiller Economía y Administración: Lucía Bravo, Victoria Pautasso, Aylén Rojas, Micaela Sosa, María Fernanda Wollemberg, Franco Abba, Nahuel Almada, Gabriel Bianciotto, Matías Calcaterra, Ayrton Cena, Nicolás Medina, Elías Paolassi, Agustín Perren, Ángel Rodríguez, Alejandro Suárez, Tomás Trossero, Fabrizio Vaudagna y Sebastián Velázquez.
Como ya es tradicional, la comisión la cooperativa del colegio premió al egresado que cursó su carrera en la institución y obtuvo el mejor Promedio General en los cinco años, distinción que correspondió Nahuel Almada cuyo promedio fue de 8,98. La Municipalidad Sastre Ortiz premió al alumno Tomás Trossero, quien fue elegido por el curso como el “mejor compañero”. Además, se entregó un reconocimiento a la “alumno solidario”, María Fernanda Wollemberg. Y a partir del este año, el Club Atlético Sastre distingue al egresado que ya obtenido el mejor promedio en durante los cinco años cursados. Ese mérito fue para Elías Paolassi, quien recibió un presente de la institución.
El establecimiento hizo entrega de un presente en reconocimiento a sus años de trayectoria como docentes a María Elena Borselli y Sergio Banchio. En la despedida, un ingenioso recuerdo en una pantalla gigante, emotivas y afectuosas palabras de la profesora Mariana Botta a los egresado y el cierre a cargo del Rectora, profesora Myriam Bossi.
La ceremonia culminó con el descubrimiento de la placa recordatoria en el hall del Instituto.
Foto: Noelia Mansilla





