¿Qué es y cómo tratar la lumbalgia?

Síntomas, diagnóstico y tratamiento de esta afección lumbar. El kinesiólogo, Juan Pablo Gariglio te ayuda a descubrir qué tipo de lumbalgia te afecta y cómo puedes ponerle remedio.

   La lumbalgia es un problema que se caracteriza por su alta prevalencia en la población, cerca del 80% de la población lo padece al menos una vez en la vida  y en el 90% de los casos no se encuentra ningún tipo de lesión que justifique el proceso, por lo que el problema será catalogado como lumbalgia inespecífica. 

   Se denomina Lumbalgia al dolor localizada en la parte inferior de la espalda. Puede expandirse a la región lateral de la espalda o glúteos, incluso dolor y parestesias (sensación de hormigueo) en miembros inferiores, sin clara distribución.

   Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la primera causa de consulta médica a nivel mundial.

   Tiene una gran trascendencia debido a sus grandes repercusiones económicas y sociales asociadas, ya que se ha convertido en una de las primeras causas de ausentismo laboral. En la cronificación de la lumbalgia se produce una asociación entre factores musculares y psicosociales que favorecerán la cronificación e incapacidad asociada al proceso. El reposo está contraindicado, pues debilita y atrofia la musculatura de la espalda, debiéndose de restringir por este motivo a no más de 2-3 días y cuando sea absolutamente necesario. Por el contrario, el ejercicio físico ha demostrado su eficacia a la hora de prevenir o tratar un paciente con lumbalgia.

   En España, en el año 2011 sus costes asistenciales y laborales equivalen, aproximadamente, al 2% del PIB (16 billones de euros).

Clasificación

   Existen varias maneras de clasificar las lumbalgias, por ejemplo:

1.Por el mecanismo de producción:
• Traumáticas,
• Congénitas (espondilolistesis, espondilólisis, espina bífida, sacralización de L5).

2. Por el tipo de dolor:
• Dolor lumbar no radicular: es regional, sin irradiación definida y sin evidencia de compromiso en el estado general del paciente. Generalmente se reproduce al realizar esfuerzos o mantenerse en pie por mucho tiempo,
• Dolor lumbar radicular (lumbociática): se acompaña de síntomas en el miembro inferior que sugieren un compromiso radicular. Presenta dolor intenso en la posición sentada y en ocasiones es insoportable al acostarse,
• Lumbalgia compleja: aparece después de un accidente importante, con o sin lesión neurológica.

3. Por el tiempo de evolución:
• Agudo: menos de 3-4 semanas,
• Subagudo: de 3-12 semanas,
• Crónico: Más de 12 semanas,

Causas principales de la lumbalgia
• Malas posturas
• Hipotonía musculatura lumbar y/o abdominal
• Sobrecarga, hipertonía de la musculatura lumbar y/o abdominal
• Aspecto psicológico
• Otras causas: artrosis, osteoporosis, alteración de la curvatura de la columna vertebral, traumatismos, protusiones/hernias,
• Descompensación muscular entre abdominales y lumbares, tumores, etc.

Diagnóstico
1. Clínica (signos y síntomas del paciente),
2. Imagenología: Rx, Tomografía Axial Computarizada (TAC), Resonancia Magnética Nuclear (RMN),
3. Electromiografía de miembros inferiores,

Lumbalgia y ejercicio

   Existe gran evidencia científica del beneficio que tiene el ejercicio y la actividad física en los pacientes con diagnóstico de lumbalgia. De hecho, hay numerosos estudios que demuestran que la falta de ejercicio físico es un factor de riesgo para la degeneración discal lumbar.

   Las personas con lumbalgias agudas o subagudas deben seguir con sus actividades cotidianas evitando siempre que el dolor se manifieste. Destacar que para las lumbalgias en estadios agudos o subagudos, realizar ejercicio de forma temprana no es recomendable ya que no acelera el proceso de recuperación.

   En los casos de lumbalgia crónica, debido a la atrofia muscular y a la pérdida de fuerza (entre otros factores), se puede complementar el ejercicio con terapia analgésica.

Recomendaciones

• El ejercicio es parte fundamental para prevenir y tratar las lumbalgias. Al realizar los ejercicios debe existir la “regla del no dolor”.

• Se debe ejercitar la musculatura de todo el cuerpo, con mayor foco en la zona media y miembros inferiores.

• Siempre consultar a profesionales idóneos.

Juan Pablo Gariglio
Lic. En Kinesiología y Fisiatría (M-700)
Especialista en Kinesiología Deportiva