¿Qué es el Espolón Calcáneo?
El kinesiólogo, Juan Pablo Gariglio te cuenta de que se trata esta lesión en el talón. Cuáles son sus causas, cómo diagnosticar y qué tratamiento es efectivo.

El espolón calcáneo es un tumor benigno del hueso que aparece como una nueva formación en la superficie de un hueso normal (exostosis) producida en la parte inferior del talón.
En sí no es doloroso, lo que genera el dolor son los tejidos blandos que se hincan en el hueso nuevo.
Se podría decir que el espolón calcáneo es la consecuencia lógica de la denominada fascitis plantar (inflamación del tejido elástico que se extiende por la planta del pie), ya que biomecánicamente es la tensión que ejerce la fascia sobre el hueso la que facilita esta calcificación.
Para saber por qué se produce un espolón calcáneo, primero debemos saber que es “un crecimiento de hueso que en la parte posterior de la planta del pie y que tiene forma de lanza”.
El espolón calcáneo no va a producir dolor por sí mismo, el dolor lo produce una patología que se da muy habitualmente junto con el espolón calcáneo, fascitis plantar asociada al espolón. La fascitis plantar genera un aumento de tensión general, pero esta tensión es más acentuada en la zona de inserción de la fascia en el hueso, y para soportar mejor esta tensión se produce el recrecimiento óseo.
Esta exostosis puede ser causada por la inflamación en la inserción de la fascia plantar en el talón, dando como resultado el depósito de sales de calcio, esta acumulación, a largo plazo, conlleva a la formación de espolones.
La causa principal de la producción del espolón calcáneo es el aumento de tensión, pero además hay otros factores que van a favorecer la aparición del espolón:
Sobrepeso: es un importante factor que va a aumentar la tensión sobre la fascia plantar y por tanto va a favorecer que se produzca la fascitis que más tarde termina generando el espolón calcáneo.
Calzado inadecuado: calzados muy planón con mala amortiguación.
Entrenamiento: inadecuadas técnica deportiva, mala dosificación de las cargas de entrenamiento, material y superficies sobre la que se entrena.
Alimentación: exceso de toxinas y de proteínas de origen animal favorecen a su formación.
Pie cavo: aumenta la tensión de las estructuras que forman el arco del pie.
Postura: toda alteración postural, especialmente de la pelvis y la columna lumbar, conllevan a compensaciones corporales que se relacionan con un aumento de la tensión de ciertas estructuras.
Para llegar a un diagnóstico correcto es necesario consultar a un médico, quien realizará examen clínico para detectar signos y síntomas. La radiografía es el estudio complementario ideal para confirmar el diagnóstico. También se puede solicitar, una resonancia magnética o una ecografía para observar procesos inflamatorios y engrosamientos de la fascia plantar.
Objetivos del tratamiento
• Combatir el dolor y la inflamación mediante analgésico.
• Realizar sesiones de kinesiología.
• Evitar deportes y actividades que estresen la zona.
Es importante entender que el espolón sólo puede ser eliminado mediante una intervención quirúrgica. Por lo general no es necesario llegar a la cirugía debido a que los tratamientos convencionales reducen los síntomas sin volver generar recidivas, pero el espolón sigue en el talón siendo asintomático.
Juan Pablo Gariglio
Lic. En Kinesiología y Fisiatría (M-700)
Especialista en Kinesiología Deportiva
