Con intervenciones en todo el territorio provincial, el gobierno busca paliar los anegamientos e incentivar el desarrollo productivo del interior. En Sastre, se realizan obras de alcantarillado urbano.

El gobierno provincial ha puesto en marcha una serie de obras para llevar adelante un ordenamiento hídrico en el territorio santafesino. De esta manera, se apunta a disminuir el riesgo de anegamientos e inundaciones, por un lado, y por otro, a garantizar las condiciones hídricas para incentivar el desarrollo productivo del interior provincial.
El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, destacó: “Hemos puesto en marcha obras hidráulicas en la provincia por más de 1.700 millones de pesos. Estamos haciendo todo para avanzar lo más rápido posible con el plan, en muchos casos acelerando los tiempos de obras y en otros definiendo cuencas y proyectos y lanzando licitaciones. Pero para 2017, tenemos prevista una inversión que triplica la de 2016”.
Para proteger los centros urbanos de las inundaciones y evitar situaciones trágicas se avanza en medidas estructurales, a través de la construcción de obras concretas como canalizaciones, defensas y desagües; también en medidas no estructurales, como estudios regionales de cuenca.
“Cada una de estas acciones se realizan con la participación de los municipios y comunas, buscando lograr un reordenamiento hídrico territorial armónico en toda la provincia, ya sea en obras de protección urbana como así también las que requieren el saneamiento de cuencas hídricas”, explicó el ministro de Infraestructura y Transporte, José León Garibay.
“Las intervenciones realizadas no sólo apuntan a proteger los cascos urbanos de las localidades y las zonas de producción rural, sino que también realizan un monitoreo de los ríos, arroyos y cuencas de la provincia, permitiendo un abordaje integral del manejo de los recursos hídricos”, señaló el funcionario.
En la región 2, se están ejecutando importantes obras de desagües pluviales, alcantarillado y alteo de caminos en Castelar, Santa Clara de Saguier, San Martín de Las Escobas, Bauer y Sigel, Esmeralda, Estación Clucellas, Palacios, Sastre y Suardi. También se prevé en los próximos meses la licitación de la II Etapa del Canal Norte de Rafaela que demandará una inversión de 127 millones de pesos al gobierno de la provincia.
Según informó el gobierno de la provincia, en la ciudad cabecera del Departamento San Martín, se realizan obras de alcatarillado urbano por $ 564.979,83. Los trabajos se encuentran en ejecución.
Por otra parte, se ejecutan obras a través de los comités de cuenca como el alcantarillado en el canal Patrás, Aldao, Vivas y Manuelita con el Castellanos Norte, está previsto ejecutar una limpieza en el canal principal Sastre, canal secundario Hersilia y provisión de tubos y módulos al comité Calavera-Las Penquitas.
En la zona norte de la provincia se están ejecutando obras de desagües pluviales en Las Toscas, Vera y Villa Ocampo. Se van a altear caminos en Margarita, se ejecutan trabajos en el arroyo Las Golondrinas de compuertas y vertederos. Además, se encuentran a la firma la ejecución del canal El Payo con el comité de Fortín Olmos: módulos y alcantarillados, y los trabajos de adecuación de canal con la comuna de Villa Guillermina.
Zonas rurales más complicadas
Con respecto a los excedentes hídricos en las zonas rurales, el ministro de Infraestructura y Transporte, José León Garibay, expresó que la situación más complicada se da en el departamento Castellanos, donde “vamos a empezar a trabajar para, al margen de la defensa de las ciudades, desarrollar los proyectos y alternativas que mejoren los canales y reservorios con el propósito de que estos fenómenos tengan menos impacto en el sector productivo. Así también se está trabajando en un protocolo para el control de las canalizaciones clandestinas”.
Este abordaje está sostenido por los siguientes ejes que establecen las líneas de gestión y consisten en:
* Planificación territorial: a través del estudio de las cuencas regionales se desarrollan planes de obras, gestión de recursos hídricos, monitoreo de ríos por medio de la red de alertas, estudios de navegación y uso del suelo.
* Desarrollo operativo territorial: por medio de la ejecución de obras de mitigación para comunas y municipios, fortalecimiento de comités de cuenca mediante la asistencia financiera y técnica de la provincia, coordinación del protocolo de emergencias hídricas, abordaje de la Ley de Aguas.
* Planes de desarrollo interprovincial: consisten en el abordaje y tratamiento, junto a provincias limítrofes y el gobierno nacional, de las problemáticas particulares de las cuencas La Picasa, Carcarañá, río Salado y Bajos Submeridionales.
* Coordinación técnica-jurídica-administrativa: profundizar la coordinación y el diálogo entre los comités y las distintas secretarías del Ministerio de Infraestructura y Transporte para implementar la Ley del Agua, ajustar regulaciones en materia hídrica y en el fortalecimiento estructural de los comités, como así también en la búsqueda de fuentes de financiamiento.
A su vez, hasta el momento, se encuentran en gestión más de 20 obras a ejecutarse y en ejecución en el 2017, por un monto aproximado de 380 millones de pesos. Con cada obra, el gobierno provincial se acerca cada vez más a la meta de lograr un ordenamiento hídrico en el territorio santafesino, y así reducir el riesgo de inundaciones sobre todo en los centros urbanos.
Preocupan los suelos
Respecto al uso productivo de las tierras, el ministro de la Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, afirmó: “Es muy importante que recuperemos el modelo agrícola, foresto ganadero integrado y salir del modelo de monocultivo en el que nos encontramos”. Además, indicó que “sin demonizar a ningún cultivo necesitamos una política integral en donde podamos realizar una rotación y de esta manera mejorar la absorción de agua”.
Convenio con el INA
A principios del 2016, se contrató al INA para realizar un estudio de cuencas de la provincia como las del Ludueña y del San Lorenzo.
El convenio establecido entre el gobierno provincial y el INA tiene como objetivo identificar las medidas estructurales para reducir los excesos superficiales que escurren hacia la presa de amortiguación y hacia los sistemas de desagüe de los arroyos Ludueña y San Lorenzo; reducir los anegamientos superficiales de las áreas urbanizadas ubicadas al oeste y norte de Rosario (Funes, Roldan, Pérez, Palacios, San Jerónimo Sur, etc.) e identificar las áreas inundables.
Fuente: El Litoral





