Tras desfilar en el Carnaval de Río de Janeiro con la escuela “Porto da Pedra” tras superar una selección internacional. De regreso, volvió a brillar en su casa en la mítica “Penambí Berá”. “Nuestro carnaval me inspiró”, aseguró.

Cuando Sastre conquistó el Carnaval de Río: La pasista y profesora Abigail Varela integró la Escola Porto da Pedra en el sambódromo.

   Hay historias que parecen escritas por el propio espíritu del carnaval. Historias que nacen entre plumas y lentejuelas, crecen al ritmo de la batucada y, de pronto, cruzan fronteras. La de Abigail Varela es una de ellas.

   Pasista de la comparsa Penambí Berá, profesora de danzas y formada en la Universidad Nacional de las Artes, el pasado fin de semana cumplió un sueño que parecía reservado para unos pocos: desfiló en el Carnaval de Río de Janeiro, integrando la escola “Porto da Pedra” en el mítico sambódromo.

El fuego sagrado que nació en Sastre

   Abigail no es una improvisada. Profesora formada en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) -donde actualmente dicta clases-, lleva una década perfeccionándose en Buenos Aires. Sin embargo, su brújula siempre marcó el mismo norte. “Fue nuestro Carnaval el que me inspiró a aprender esta cultura maravillosa del samba”, confesó en diálogo con infoSastre.

   No fue casualidad. Esa inspiración la llevó a superar una exigente selección internacional y una exigente selección virtual en la que debió enviar videos, fotos y demostrar no solo técnica. No bastaba con bailar; para integrar el ala internacional de “Porto da Pedra”, Abigail tuvo que demostrar que podía cantar el enredo con el alma y zambar con la alegría auténtica que solo quienes sienten el carnaval desde la cuna poseen.

   “Lo que más les interesa es que sepas zambar y que cantes la canción con alegría”, contó en su regreso a la ciudad y dejó en claro que su inspiración nació en casa.

Una odisea de pasión

   El gran momento llegó en la madrugada del domingo 15 de febrero. Su escuela salió penúltima entre siete participantes. Se maquilló a las dos de la tarde y, cerca de las cinco de la mañana, con el sol empezando a asomar sobre Río, cruzó el sambódromo durante una hora inolvidable.

   Formó parte de un ala internacional integrada por alrededor de 50 pasistas, con presencia argentina de distintas provincias. Mientras los músicos, la comisión de frente y el resto de las alas eran brasileños, ella representó no solo al país, sino también a su ciudad.

   “Fue una emoción que hasta hoy no caigo que estuve ahí”, confesó.

   Para cumplir este sueño, incluso tuvo que tomar decisiones difíciles, como declinar una propuesta para ser comisión de frente en la prestigiosa comparsa “Marí Marí” de Gualeguaychú. “Sentía que tenía que ser este año en Río”, explicó.

El regreso a la "Capital Provincial"

   Con el cansancio transformado en energía pura, Abigail volvó a calzarse el traje de la “Penambí Berá” en el cierre de la 64° edición de los corsos de la Capital Provincial del Carnaval. Para ella, los carnavales de Sastre no tienen nada que envidiarle a los grandes shows del mundo: “Sastre está demostrando que es un show increíble y se puede aplicar perfectamente todo lo aprendido allá”.

   Con un mensaje para las jóvenes de toda la región “que se animen, que no se van a arrepentir”, la embajadora del samba local no solo trajo plumas y anécdotas; trajo la confirmación de que en Sastre se fabrica talento de exportación. Como en Brasil, Abigail tuvo esa misma sonrisa brilló hace apenas días ante los ojos del mundo entero".

"Abigail no solo trajo plumas y anécdotas; trajo la confirmación de que en Sastre se fabrica talento de exportación.