Los autores del proyecto ganador, Matías Allasia y Mateo Grosso, revelaron los detalles de "Historizar Sastre", un trabajo que unió la historia y el diseño gráfico para crear un símbolo perdurable. El jurado también premió la propuesta de Lisandro Bossi con la primera mención.
Los estudiantes universitarios Allasia (Diseño Gráfico) y Grosso (Historia) unieron sus disciplinas para crear el nuevo símbolo sastrense.
Durante el acto oficial por los 139 años de la fundación de Sastre y Ortiz, celebrado el pasado sábado, las autoridades municipales anunciaron el diseño ganador del concurso “La Bandera Mi Ciudad”, una iniciativa que buscó dotar a la ciudad de un símbolo propio y representativo. El anuncio le otorgó a la jornada un doble valor simbólico: celebrar el pasado y proyectar la identidad hacia el futuro.
El primer premio, con un reconocimiento económico de 500 mil pesos, fue para el proyecto presentado bajo el seudónimo “Historizar Sastre”, perteneciente a Matías Allasia y Mateo Grosso, estudiantes avanzados de las carreras de Diseño Gráfico y Historia, respectivamente. La propuesta se destacó por su rigurosidad conceptual, el uso de encuestas ciudadanas y la articulación entre identidad histórica y diseño contemporáneo.
"Nada está librado al azar", anticiparon. “Nos propusimos interpretar los datos que surgieron de la encuesta desde nuestras disciplinas y traducirlos en una bandera con un sustento sólido, donde nada esté librado al azar”, explicó Grosso. En ese sentido, destacó que el diseño retoma elementos históricos del escudo de Sastre de la década del 70, como el mástil de la plaza, el trigo y el carnaval, pero resignificados a partir de lo que hoy la comunidad siente como propio.
Por su parte, Allasia señaló que “una bandera debe ser simple, fácilmente reconocible y reproducible. Puede parecer sencilla en términos de diseño, pero detrás hay meses de trabajo, correcciones y debates con docentes de la Universidad Nacional de Rosario”. El proceso incluyó el desarrollo de encuestas, análisis estadísticos y múltiples versiones de los elementos gráficos. “Tengo más de 70 ilustraciones del mástil, casi 90 del trigo. Cada decisión fue consensuada”, agregó.
Los colores también surgieron del relevamiento ciudadano. “El azul representa la industria, como en el escudo histórico; el verde alude al campo y a la esperanza; y el blanco simboliza la unión, la paz y los valores de la comunidad”, detallaron los autores. Además, remarcaron que el proyecto cuenta con un manual explicativo completo, disponible para quienes deseen profundizar en el significado de cada símbolo.
“Buscamos que la bandera sea simple, para que cualquier persona, incluso un niño, pueda dibujarla”, explicaron Allasia y Grosso, destacando además que el proceso contó con la revisión de un claustro de docentes de la Universidad Nacional de Rosario, lo que garantizó solidez tanto conceptual como visual al resultado final.
También revelaron un dato curioso: la encuesta mostró que los ciudadanos no querían usar como base los colores de la bandera de Santa Fe, lo que los llevó a un camino creativo propio.
Lisandro Bossi: Una Mirada "Fresca" y el Vínculo con su Abuelo
Además del premio principal, se otorgaron dos menciones especiales con reconocimientos económicos. La primera fue para Lisandro Bossi, quien presentó una propuesta más contemporánea, centrada en la plaza como núcleo simbólico del pueblo, con colores inspirados en los atardeceres y la vegetación local.
"Quise darle una mirada más fresca y cambiar íconos actuales. Por ejemplo, intenté ponerle una planta de soja, que es lo que predomina en la actualidad; las espigas ya quedaron un poco atrás", dijo y agradeció especialmente a su amigo Nahuel Morales por aportar el marco histórico de su diseño.
Su diseño se inspiró en un paseo visual por el centro de la ciudad: “Todos los pueblos tienen la plaza como corazón, desde ahí se construye todo”. Los colores de su diseño surgieron del paisaje cotidiano: el verde del pasto y los árboles, el rosa de las flores primaverales y tonos marrones vinculados a la llanura y al entorno rural, y el color amarillo que marca las rotondas". “Intenté bajar la intensidad de los colores para que fueran más amables y actuales”, añadió y confesó que le hubiese gustado utilizar la intersección de las vías, algo muy característico de Sastre, pero no se podía incluir más de tres elementos en la bandera.
El municipio entregó los reconocimientos al proyecto ganador y a las menciones especiales de Lisandro Bossi y Santiago García.
Para Bossi, el reconocimiento tuvo una carga emocional profunda. Es que coincidió con la reinauguración del monumento al Gral. José de San Martín en la plaza central, una iniciativa gestionada décadas atrás por su abuelo, Atilio Seveso. “Sentí una conexión muy fuerte con la historia de mi familia y del pueblo”, confesó emocionado.
La jornada también premió a Santiago García con la 2° Mención Especial. La secretaria de Cultura, Marcela Marchese, destacó que entre los primeros puestos hubo muy poca diferencia de puntaje, lo que habla del alto nivel de los 10 proyectos presentados.
Con esta iniciativa, Sastre no solo adquiere un nuevo símbolo de identidad, sino que reafirma el poder de la participación ciudadana, la interdisciplina y la historia viva como pilares fundamentales de su presente y futuro.
Marcela Marchese, secretaria de Cultura, invitó a la comunidad a visitar el Centro Cultural desde este lunes 15, donde se exhibirán los 10 proyectos presentados con sus respectivas fundamentaciones.





