La institución realizará una jugada este miércoles a las 18 para rechazar el proyecto de Ley Ómnibus. Frente al edificio debatirán y explicarán los riesgos y el desfinanciamiento de aprobarse la propuesta impulsada por el gobierno nacional.
“Alerta Cultura”: la Biblioteca San Martín se adhiere al paro de la CGT.
El proyecto de ley ómnibus que envió al Congreso el gobierno de Javier Milei encendió la alarma de distintos sectores de la cultura, entre ellos, el de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) debido al problema de financiamiento que genera a las más de 1.500 bibliotecas populares del país que afectará el fomento de la lectura y otras actividades socioculturales, al tiempo que perjudica a una entidad con un modelo de funcionamiento único en todo el mundo que privilegia la participación colectiva de la comunidad en la que cada biblioteca funciona.
En ese contexto, la Biblioteca Popular “Gral. San Martín de la ciudad de Sastre y Ortiz, confirmó su adhesión al paro nacional decretado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en contra del DNU 70/2023 y la ley ómnibus del Gobierno, las dos piezas legislativas contra las que está convocada la manifestación.
A través de un comunicado, la institución local anunció que realizará una “Juntada” frente a su edificio a partir de las 18 horas y convocaron a sus socios y vecinos a participar de una jornada de rechazo a la iniciativa enviada al Congreso Nacional. “La idea es poder debatir y explicar que es lo que está en riesgo y como se financian estás entidades”, indicaron desde la comisión central. Asimismo, se hizo extensivo la invictción a toda el área de Cultura de Sastre y la región.
Según detallaron, más de 1500 Bibliotecas Populares están alertas y movilizadas contra el proyecto que elimina el Fondo Especial a través del cual se financia la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), dependiente del Ministerio de Cultura.
Las Bibliotecas Populares constituyen un movimiento histórico y cultural único en el mundo, que promueve la lectura, el acceso a la información y la inclusión social en cada rincón del país, a través de la labor y el compromiso solidario de más de 30.000 voluntarios y voluntarias, llegando a más de 4 millones de usuarios y usuarias.
Ley 23.351 a través de la cual se financia la Conabip, compuesto por el 5 por ciento de la recaudación del gravamen del impuesto de emergencia a los premios pagados en juegos de azar y que representa más del 50 por ciento del presupuesto de la Conabip, creada por Domingo Faustino Sarmiento en 1870.
Según el proyecto, varios artículos de la ley 23.351 -que dispuso la creación de un Fondo Especial para bibliotecas- son reemplazados y dispone que se clasifique a las bibliotecas según la cantidad de obras que tienen, el movimiento diario de esas obras y las actividades culturales que desarrollen.
Asimismo, las bibliotecas populares dependerán de los subsidios que el Congreso les otorgue y para obtenerlos, se deberá acreditar "la necesidad social de los servicios en la zona de influencia de la Biblioteca Popular", "las necesidades específicas para el crecimiento de las bibliotecas más carenciadas" y "el mayor esfuerzo" realizado en la prestación de servicios, según el proyecto de ley que se debatirá en el Congreso hasta e 31 de enero en sesiones extraordinarias.
Si se aprueba el proyecto, el organismo pasaría a llamarse Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares y continuaría bajo la órbita de la Secretaría de Cultura, a cargo de un presidente, un secretario y cinco vocales designados por el Poder Ejecutivo Nacional, y solo el primero sería remunerado por sus tareas.
El proyecto de ley ómnibus "sustrae el Fondo Especial del cual se distribuyen los subsidios a las bibliotecas populares, lo que constituye un derecho adquirido desde 1986. Esos fondos provienen de un porcentaje de los premios pagados en los distintos juegos de Lotería nacional y se aplica absoluta y completamente a las actividades de las bibliotecas populares".





