La propuesta es impulsada por el grupo de “La Hora Feliz” y la Residencia “Emilio Ortiz”. Podrán donar las madejas o tejer cuadrados de lana y depositarlos en los puntos de recolección. Los abuelos del hogar terminarán de confeccionar las frazadas.
Lanzan la 2° “Campaña del Ovillo” para abrigar a los más necesitados.
Con el mismo compromiso solidario que en 2020, la agrupación “La Hora Feliz” lanzó la segunda “Campaña del Ovillo”, con el objetivo de confeccionar frazadas para donar a los sectores más vulnerables de la ciudad de Sastre. La iniciativa es organizada junto a la Residencia de Adultos Mayores “Emilio Ortiz” y buscará repetir el éxito de la edición pasada, en la que lograron producir más de 50 mantas que se destinaron a familias necesitadas.
En los últimos días se puso en marcha la cruzada para recolectar lana o para que tejedoras de cualquier edad elaboren cuadrados. “Ya se habilitaron once puntos de recolección en diferentes negocios de la ciudad. Allí podrán acercarse para entregar los ovillos de lana o los cuadros tejidos de 35x35 centímetros”, explicó el concejal del PJ, Sergio Balbi, uno de los impulsores de la iniciativa junto al espacio “La Hora Feliz”. Las terminaciones de las frazadas estarán a cargo de los abuelos del hogar, quienes unirán todos los cuadrados entregados.
Los locales comerciales que se adhirieron a la campaña son: Autoservicio “Cata”, Verdulería “La Familia”, Despensa “Rocío”, Verdulería “El Italiano”, Súper Italia, Despensa Esmeralda, MaxiKiosco “PiniShop”, “Burbujas”, Panadería “Espiga Dorada”, Rapipago “Vive lo simple”, Almacén “Al Paso”.
En el marco de la compleja situación epidemiológica, los organizadores decidieron no poner en peligro a la comunidad e implementaron la metodología de salir a recolectar el material. “Es una campaña segura que se puede realizar desde lo sanitario sin comprometer la salud de nadie”, señaló el edil.
Tras más de un año y medio de pandemia, los adultos mayores y mucha gente de la sociedad tiene dificultades para tener esparcimiento y actividades fuera de la rutina. “Esta propuesta nos permite cubrir tres necesidades fundamentales para mantener un vínculo con la ciudadanía. Por un lado, le damos participación a la población con esta actividad solidaria y de alguna manera mantenemos activos a los residentes del Hogar. Y, además, ayudamos a las familias que necesitan un abrigo en la época más fría del año”, puntualizó.
Por último, Balbi hizo extensivo la invitación a los apasionados de las agujas y del tejido para que se sumen a la propuesta. “El año pasado mucha gente tejió los cuadrados y fue a buscar ovillos para confeccionar las prendas de abrigo”, indicó y puso a disposición a los miembros del grupo para aquellas personas que deseen colaborar y no puedan movilizarse.
“Nos pueden hacer el pedido para recibir el material en sus domicilios”, concluyó.




