Hace 16 años, se fue a EEUU escapando de la crisis y culminar su carrera de piloto de avión. Hoy tiene su escuela de pilotos, una línea de taxi aérea y acaba de funda su empresa de comercial. Después de 7 años regresó a Sastre.

Hace 16 años, aterrizó en Estados Unidos escapando a la crisis económica del país y con el sólo deseo de cumplir el sueño de obtener su licencia de piloto de línea aérea, pero el destino le jugó una mala pasada.
Después de siete años, Martín Biancotti regresó a sus amado Sastre tras concretar un vuelo ferry con un avión acrobático “Súper Decathlon”, en un periplo que unió Miami con San Jorge, una aventura inolvidable que le demandó unos 8.300 kilómetros y seis días de viaje.
Más descansado después de una impresionante experiencia, habló con InfoSastre acerca del cambio radical que tuvo su vida en los últimos años, que lo tiene como un joven empresario de transporte aéreo del estado de Florida (EEUU).
Una vez que finalizó sus estudios secundarios, su familia decidió cambiar de rumbo en busca de una mejor situación económica y se mudan a Córdoba. Allí comenzó a trabajar en la automotriz Fiat y más tarde inició su carrera como piloto de avión.
En el 2001, tomó la difícil decisión de marcharse a Nueva York junto con un amigo. Con 21 años y cargado de ilusiones partió con un objetivo concreto: finalizar su carrera de piloto.
Allí, no la pasó para nada bien y dos semanas después decidió trasladarse a Miami donde actualmente reside. “Del 2000 al 2005 sufrí muchísimo y la pasé mal. Los primeros tres años trabaje de lunes a lunes, repartiendo folletos en la calle de 7 a 10 de la mañana, después hacía delivery de comida para el mismo restaurant y por la noche lava platos hasta las 2 de la mañana”, recordó Martín, quien pudo aprender el idioma inglés en la calle.
Lejos de avergonzarse de su primer trabajo, se mostró orgulloso de la oportunidad que le brindaron, que le permitía ganar unos 800 dólares mensuales, casi lo mismo que ganaba su jefe en la Fiat.
En medio de la peor crisis que vivía Argentina, se llevó a sus padres a vivir a Miami. Pocos años después, pudo conseguir un trabajo mejor y pudo ahorrar dinero pero atrás había quedado su sueño de convertirse en piloto de avión.
Luego incursionó en el negocio de las limusinas, se casó, formó una familia y tuvo una hermosa niña, que hoy tiene 9 años. Pero el estrés lo llevó a abandonar todo y retomar la aviación.
“Me traje a mis viejos -Leonel y Olga- a vivir acá. Vendí todo, me divorcie de mi mujer, y me dediqué a la aviación. Me costó recuperarme porque económicamente iba para atrás-ganaba menos-, pero me gustaba lo que hacía. Hacer lo que te gusta es impagable, más allá de lo que ganes. Fue así como empecé de a poquito y me fue bien. Pude estudiar, terminar mi carrera y comprarme mi primer avión”, comentó.

Biancotti, quien está radicado en Miami Beach, abrió en 2006 su propia escuela de vuelo donde acuden alumnos de distintas partes del mundo, muchos para convalidar sus licencias. Tampoco se conformó y fue por más mientras trabajaba en una compañía aviones cargueros DC-3, naves muy populares de la segunda guerra mundial.
En 2013, fundó una pequeña línea de taxi aérea para realizar vuelos chárter a Bahamas y a Cuba, con sus dos Cessna de cuatro plazas y otros dos aviones bimotores, que opera desde el aeropuerto Opa-locka.
La gran noticia le llegó en los últimos días. A su regreso a Miami, recibió la habilitación para los vuelos de la nueva aerolínea “Caribbean Airways”.
“Mi actual novia es cubana y en 2014 viaje a conocer Cuba. En ese viaje, vi la posibilidad de hacer vuelos. Desde hacía varios años que se venía hablando del levantamiento del bloqueo y eso ya es un hecho. Ya hice cuatro vuelos de prueba con mis aviones y no tuve ningún problema”, expresó y destacó que aún están un poco limitados los viajes de carga.
Además de su escuela de vuelos y sus empresas, Martín Biancotti se dedica al asesoramiento en la compra de aviones. A partir de la venta de un avión, lo trajo otra vez por sus pagos después de siete años.
“Hace mucho tiempo que vengo haciendo vuelos ferry y en esta ocasión se dio la oportunidad de venir a San Jorge. Este es el vuelo 27 que hago solo pero la primera vez en un avión tan chico”, sostuvo en referencia al “Súper Secathlon”.
Martín partió el pasado lunes 6 de junio del aeropuerto de Opa-locka (Miami) y arribó a San Jorge durante mediodía del domingo 12 de junio, tras sobrevolar durante unos minutos el cielo de Sastre.
“Si bien ya conozco la ruta, planifico mucho la meteorología y los vientos. Son ochos horas diarias de vuelo a unos 2.200 metros de altura y cada cuatro horas aterrizo a reponer combustible”, explicó y enumeró las diferente escalas que tuvo que realizar. La primer escala fueron las Isla Stella Maris (Las Bahamas) y le siguieron Punta Cana (República Dominicana), St Kitts & Navis, Granada (Antillas Menores), Guayana inglesa, Boa Vista, Manaos, Jacareacanga do Pará y Corumbá (Brasil) y Formosa (Argentina). Precisamente en Formosa, un paro de los controladores aéreos, demoró en un día su arribo a destino.
“La experiencia fue muy linda y distintas a las demás. Esta vez pase por ocho o nueve países diferentes, donde ves culturas y paisajes diferentes. En esta oportunidad, fue la primera vez que volé la amazonia descubierto -sin nubes- y pude apreciar la belleza del lugar y a la vez sentir temor, porque ves cosas que antes no veías, toda una zona de montaña forrada en verde y plantas que tienen entre 40 y 50 metros de altura”, relató emocionado y agregó: “todos los viajes son incomparables, pero este me gustó mucho más porque vine para mi Sastre”.
En una extensa charla con el portal, cafecito de por medio, el hijo de “Tuna”, quien todas las mañanas recorría con su sulqui las ciudad vendiendo pan, reconoció que extraña mucho a su país y recordó aquella posibilidad de pegar la vuelta en 2010 para incorporarse a Aerolíneas Argentinas, pero que finalmente no se dio.
“Yo extraño mucho argentina pero Miami me dio muchas cosas que jamás me imagine y que quizás en Argentina nunca las hubiese podido lograr. Ya tengo más de seis mil horas de vuelo, tengo licencia de transporte y línea aérea y disfruto mucho de lo que hago volando”, afirmó convencido.
Antes de visitar a sus hermanos, Nazareno y David, quienes viven en Carlos Paz, el empresario de 39 años se mostró entusiasmado con su nuevo emprendimiento con la aerolínea “Caribbean Airways”.
“Mi próximo objetivo es hacer crecer la compañía, con vuelos a Cuba y Bahamas. Hay grandes expectativas y mucha gente que se está preparando para eso, porque va a haber una importante demanda con un país como la isla que tiene un gran potencial”, destacó y anticipó: “cuando empiecen los vuelos regulares a Cuba van a descuidar el mercado del Caribe, y yo me estoy preparando para eso”.
Ya en medio del preparativo del tan esperado asado para compartir con amigos, Martín prometió un segundo encuentro con InfoSastre antes de fin de año.






