¿Cómo Alimentarse durante la lactancia materna?
Esta semana, la licenciada en Nutrición, Cecilia Kemerer te brinda algunas recomendaciones para la correcta alimentación de las mamás que están alimentando a sus bebes.

En este espacio de Nutrición estamos presentes mencionando que del 1º al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la “Semana Mundial de la Lactancia Materna” destinada a fomentar la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.
La leche de la madre es el mejor alimento para el bebé. Dar el pecho hace crecer el amor entre la madre y el hijo. El contacto de la piel suave y calentita de la madre, le dan tranquilidad y placer a la madre y al niño. La compañía, la voz, el mirarlo a los ojos y el contacto con la madre le dan mucha seguridad y estímulo al hijo. Dar de mamar es mucho más que dar alimento: es dar amor, seguridad, placer y compañía.
Ningún alimento es mejor que la leche materna en cuanto a calidad, consistencia, temperatura, composición y equilibrio de sus nutrientes. Aporta toda la energía y los nutrientes que el niño necesita en sus primeros meses de vida, y sigue cubriendo la mitad o más de las necesidades nutricionales del niño durante el segundo semestre de vida, y hasta un tercio durante el segundo año.
La leche materna es indispensable para formar un eficiente sistema inmunitario en el niño y para sentar las bases de una buena salud general para el adulto. El niño amamantado, rara vez presenta enfermedades digestivas, respiratorias, otitis y alergias. El calostro y la leche de transición contienen suficiente inmunoglobulina IgA que protege al niño mientras él es capaz de producirla.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) educar a las nuevas madres sobre cómo amamantar podría salvar 1,3 millones de vidas infantiles por año.
Además la OMS y UNISEF recomiendan:
•inicio inmediato de la lactancia materna en la primera hora de vida;
•lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida;
•introducción de alimentos complementarios seguros y nutricionalmente adecuados a partir de los seis meses, continuando la lactancia materna hasta los dos años o más.
También debemos saber que la leche humana tiene más de 370 componentes específicos protectores del bebé. Protege de las enfermedades inmediatas y alejadas, incluso en la adultez. Previene enfermedades infecciosas y no infecciosas. Protege a la madre y al bebé.
Dar otros alimentos o líquidos antes de los 6 meses no ayuda al niño a crecer y lo pone en riesgo de enfermar más. Por eso durante los primeros 6 meses de vida, lo único que necesita el bebé es la leche materna, sin el agregado de ningún otro líquido, té, jugo, suero, agua o alimento de cualquier tipo.
Después de los 6 meses se deben incorporar otros alimentos para que el niño siga creciendo bien, y es beneficioso continuar la lactancia materna todo lo más posible incluso hasta los 2 años.
Todas las madres si así lo deciden y no tienen ningún impedimento que lo justifique, pueden amamantar y producir buena leche y en cantidad suficiente para sus hijos. Para tener más cantidad de leche, solo hay que ofrecer el pecho más seguido ya que el principal estímulo para la producción de leche es la succión del bebé.
Es necesario prepararse para amamantar: informarse y aprender una buena técnica para que el bebé pueda extraer la leche que precisa sin lastimar el pezón de la madre. Es mejor informarse durante el embarazo y estando acompañada de la pareja o de quien vaya a ayudar a cuidar al bebe.
La mujer en periodo de lactancia necesita una alimentación que contribuya a mantener su salud y la de su hijo. Por eso es muy importante desde el embarazo llevar una alimentación saludable.
Para llevar una correcta alimentación toda madre que esté dando el pecho a su bebe deberá tener en cuenta:
-Realizar seis comidas bien repartidas a lo largo del día. Incluir el consumo de leche o sus derivados en cada una de las seis comidas.
-Los azúcares debe tomarse en, al menos, cuatro de las seis comidas establecidas. Deben ser azúcares complejos y evitar los azucares refinados.
-Las grasas deben ser de origen vegetal como son los aceites y se debe evitar la grasa de origen animal así como la manteca y la grasa como tal.
-Las frutas y verduras deben debe estar presentes en, al menos, cinco de las seis comidas propuestas, para asegurar un aporte adecuado de vitaminas, minerales y fibra.
-Se recomienda evitar dietas restrictivas y mucho más si son para perder peso. Esta idea se debe dejar para otro momento menos comprometido. Hay que tener mucho cuidado con las dietas restrictivas, disociadas o modificadas, tanto en nutrientes como en energía.
-Se debe asegurar un aporte de líquidos de unos 2,5-3 litros diarios.
No olvidemos que: “Dar de mamar es mucho más que dar alimento: es dar amor, seguridad, placer y compañía”.
Fuente:
- www.unicef.org/argentina/spanish/Informe_Argentina.pdf
- www.ligadelaleche.org.ar
