Orthorexia: “Cuando comer sano se convierte en obsesión”
La licenciada en Nutrición, Cecilia Kemerer se refiere al trastorno alimentario relacionado con la obsesión por comer comida considerada saludable. Conocé las características.

Desde hace un tiempo, se ha instalado la moda del consumo saludable, cada vez más personas toman como elección ser veganos, consumir comida orgánica entre otras, las cuales no son prácticas erróneas siempre y cuando se las lleve a cabo correctamente.
Cuando la alimentación no se lleva en forma correcta aparecen los trastornos y desde el ámbito de la salud se han identificado nuevos problemas relacionados con ella, así es el caso de la ORTHOREXIA.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como un "tipo de trastorno obsesivo", que lleva al extremo la idea de alimentación sana y que consiste en un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos.
El término Ortorexia deriva del griego orthos, lo correcto, y orexi, apetito, por lo que quiere decir literalmente "hambre por la comida correcta", los ortoréxicos tienen fijación con la calidad de la comida, sobre todo la comida saludable. Si la ortorexia avanza, puede desembocar en otro trastorno alimentario como es la anorexia.
Este ritual conduce con frecuencia a una dieta restrictiva y un aislamiento social compensatorio ya que solo se limitan a compartir con personas que tiene la misma conducta de alimentación.
Las personas que padecen esta patología son personas meticulosas, ordenadas, con una exagerada necesidad de autocuidado y protección. Ellas no necesariamente tienen un bajo peso, porque la obsesión no pasa por la imagen, sino por comer bien. El principal rasgo de las personas con ortorexia es la rigidez.
Desde lo alimentario, adoptan como práctica descartar la grasa animal, las harinas blancas, los hidratos de carbono, los aditivos, los conservantes, pesticidas e ingredientes genéticamente modificados, todos estos comportamientos desde un lado muy obsesivo.
Otra característica obsesiva que adoptan estas personas es la actitud a la hora de cocinar, como las verduras cortadas de determinada manera y los materiales utilizados que sólo sean de cerámica o madera. Además, sienten una sensación confortable al hacer realidad un menú, una ración o un plato elaborado exclusivamente con productos orgánicos, ecológicos, bio o con determinados certificados de salubridad.
Si hablamos del tratamiento para este trastorno debemos señalar que la intervención de un equipo de ayuda en el que participen médicos, psicoterapeutas y nutricionistas es fundamental para la recuperación de la persona.
El tratamiento nutricional tiene como objetivo reponer las carencias nutricionales que puede padecer el paciente al excluir determinados alimentos de su dieta, instaurar unos hábitos dietéticos correctos, y tratar las posibles complicaciones orgánicas derivadas de una alimentación deficiente. Para completar el tratamiento, es necesario atender también a los posibles trastornos psicológicos, así como a los problemas familiares y sociales que presente cada enfermo.
Una manera muy valiosa de prevención es inculcar hábitos saludables en los niños, tanto en el ámbito familiar como en el escolar, para fortalecer las conductas adecuadas, minimizando los efectos negativos que la moda o la publicidad ejerzan sobre su personalidad.
Es importante que los niños se familiaricen desde pequeños con los alimentos que deben formar parte de una alimentación saludable y se les expliquen los nutrientes que aportan.
Además, hay que prestar atención a cualquier signo que haga sospechar que existe una desviación del comportamiento alimentario, ya que la detección precoz de la ortorexia o cualquier trastorno similar es fundamental para corregir el problema lo antes posible.
Como profesional en nutrición una vez más debo resaltar la importancia de llevar una alimentación saludable para evitar que nuestro cuerpo sufra algún tipo de trastorno. Para ello se debe hacer una correcta elección de los alimentos teniendo en cuenta no solo que sean nutritivos sino también sean nuestros gustos y costumbres, para hacer del comer, un placer.
Cecilia Kemerer
Licenciada en Nutrición (Mat 630)
Especialista en Gerenciamiento de Geriátricos y Educación Alimentaria para el Adulto Mayor
Fuente:
- Torresani - Somoza (1999) Lineamientos para el cuidado Nutricional
- Paulisis J. (2011) Nuevos trastornos alimentarios
- Toro (1999) El cuerpo como delito
