La lista encabezada por Marcos Cleri se impuso para Diputados. Consiguió cuatro bancas. En el Senado, Omar Perotti y María Sacnún fueron los más votados. También asumirá el “Lole”.
El Frente para la Victoria (FpV) se imponía de manera ajustada, al cierre de esta edición de La Capital, en los comicios a diputado nacional por Santa Fe, obteniendo cuatro bancas (31,48 por ciento) y seguido muy de cerca por Cambiemos, que cosechaba tres escaños (30,47%). Paralelamente, UNA lograba dos espacios en la Cámara baja (21,95 por ciento), al tiempo que el Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) debía conformarse con un solo lugar en el cuerpo (10,97%).
Según esas proyecciones (escrutado el 98,89 por ciento de las mesas), Marcos Cleri, Silvina Frana, Alejandro Ramos y Lucila De Ponti, por el FpV, Ana Laura Martínez, Lucas Incicco y José Núñez, por Cambiemos, Alejandro Grandinetti y Vanesa Massetani, por UNA, y Hugo Marcucci, por el FPCyS, desembarcarán en Diputados el 10 de diciembre próximo.
Más atrás en las preferencias del electorado, el Frente de Izquierda (FIT), con Octavio Crivaro como cabeza de lista, lograba el 3,84 por ciento de los votos y la Alianza Compromiso Federal, que tenía a Fabián Brignardello en primer lugar, totalizaba el 1,29%.
Al Senado
La elección general para definir los tres enviados de Santa Fe al Senado de la Nación confirmó las tendencias de las primarias de hace dos meses. El Frente Para la Victoria (FpV) resultó el gran triunfador en la contienda. El actual diputado nacional Omar Perotti y la concejala de Firmat María de los Angeles Sacnún, que cosecharon el 32 por ciento de los votos, se sentarán en dos escaños a partir del 10 de diciembre. El tercer elegido es Carlos Reutemann, quien se ganó en las urnas el derecho a añadir seis años más a los doce que lleva en la Cámara alta, con un respaldo del 29,6 por ciento.
No puede decirse que porque las tendencias de agosto se hayan mantenido estos comicios no vienen impregnados de una enorme carga de sorpresa. Esto en virtud de que el candidato del Frente Progresista, hasta ayer acaso el hombre más fuerte de ese espacio, sufrió una derrota estrepitosa. Dos veces intendente de Rosario, primer gobernador socialista de una provincia argentina, segundo presidenciable más votado en 2011, esta vez Hermes Binner quedó lejos de los principales contendientes, con el 12,9% de los votos y su espacio relegado al cuarto puesto. En lo que será probablemente la gran novedad de esta elección y un motivo de análisis duradero dentro y fuera de su fuerza.
Eduardo Romagnoli, debutante absoluto en la política este año, salió tercero en la medición fuerza por fuerza, como aspirante a senador del partido que postuló a presidente a Sergio Massa (UNA). Se llevaba el 20,7% de los votos. Una magnífica performance para un candidato casi desconocido que es directivo de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Fuente: La Capital




