Unas 70 personas se movilizaron pacíficamente desde la Iglesis hacia la Comisaría. Fueron recibidos por el jefe de la UR XVIII. Los familiares serán recibidos la próxima semana por el fiscal.

Familiares, vecinos y amigos de Maximiliano Aymeric, el chico de 10 años que en diciembre murió al ser arrollado por una camioneta cuando viajaba en moto en un camino rural, marcharon este miércoles con carteles para pedir justicia.
Al cumplirse dos meses del trágico accidente, unas 70 personas acompañaron a sus padres y abuelos en una movilización pacífica que partió frente a la parroquia San Jose y caminaron hasta la Comisaría Primera.
Con llantos y aplausos reclamaron frente a la dependencia policial, la detención del conductor del vehículo. Al grito de “Justicia por Maxi” exigieron una y otra vez el pronto esclarecimiento.
Los manifestantes fueron recibidos por el jefe de la Unidad Regional XVIII, director de Policía Ovidio Vázquez junto al sub jefe, director de Policía Ricardo Motta y el titular de la Comisaría Primera, sub comisario Raúl Sviezzi.
Los familiares reclamaron la pronta liberación del joven acusado de conducir la camioneta a las pocas horas de ocurrido el accidente entre otros cuestionamientos.
En ese marco, el director de policía explicó los procedimientos que se realizaron cumpliendo con la ley y explicó que al tratarse de un delito excarcelable, el fiscal es el que dicta su liberación y no la policía.

Vázquez confirmó que el próximo miércoles el fiscal Carlos Zoppegni recibirá a los familiares, donde se podrán aclarar todas las dudas del caso.
Los familiares agradecieron la atención de las autoridades y anunciaron que todos los meses se realizarán marchas similares.
El trágico episodio ocurrió en la tarde del 10 de diciembre en el cruce de la calle Malvinas Argentinas y el camino rural que desemboca en la ruta provincial Nº 64, a pocos metros del Refugio Canino de Sastre.
La motocicleta en la que transitaba el menor junto a otros dos jóvenes fue arrollada por una camioneta conducida por un masculino de 20 años. A raíz del fortísimo choque, el niño perdió la vida en el instante mientras que el conductor del rodado, un joven de 21 años, resultó con escoriaciones y un fuerte golpe en la cabeza. En tanto, su novia, una femenina, de 17 años, que cursa un embarazo de cuatro meses, sufrió la fractura de tibia y peroné en una de sus piernas, por lo que debió ser derivada en un primer momento a San Jorge y luego a un nosocomio de Rosario.
En principio, la causa fue caratulada provisoriamente como “homicidio culposo, lesiones de carácter reservado y lesiones graves”.





