Cinco menores fueron los autores del hecho. Una joven fue demorada por encubrimiento. La Policía recuperó todos los celulares robados. Los menores habían cometido otro hecho.

A pocas horas del robo perpetrado al local de la Agencia Claro, personal de la Comisaría Primera y de la Agrupación Unidades Especiales (AUE) lograron esclarecer el hecho delictivo ocurrido en la madrugada del viernes.
Tras las intensas investigaciones, esa misma noche a las 22, fueron sorprendidos dos menores en cercanías de plaza Independencia. Una vez traslados como demorados a la sede policial, ambos confesaron la autoría del robo de teléfonos móviles junto a otros tres chicos, quienes más tarde se presentaron en la Comisaría acompañados por sus padres. Todos tienen entre11 y 16 años.
En tanto, una joven de 23 años, tía de dos de los de niños, quedó involucrada por encubrimiento.
Según fuentes consultadas por el portal, los investigadores sospecharon de las primeras declaraciones de los menores, quienes adujeron que los teléfonos los habían comprado esa misma mañana a un valor irrisorio.
En tanto, una joven de 23 años, tía de dos de los de niños, quedó involucrada por encubrimiento.
Los equipos celulares de última tecnología y otros que estaban en reparación fueron devueltos mientras que los investigadores lograron secuestrar otros cinco aparatos que se encontraban en dos viviendas. Otro de los celulares había sido llevado a un comercio local para desbloquear.
Luego de los trámites judiciales de rigor todos quedaron en libertad. Según explicaron, se trata de un delito que es excarcelable aunque todos están involucrados en la causa por robo y encubrimiento, en la que interviene la fiscalía de Santa Fe en Feria y la subsecretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia de Rafaela.
El propietario de la agencia, Hugo Castagnino habló con InfoSastre y agradeció el rápido accionar de la policía. El damnificado destacó la predisposición de los agentes y del personal que, estando de franco, “se sumó para colaborar”.
A raíz de la investigación, se determinó que los menores no eran ajenos a un robo perpetrado a una despensa, que había sido cometido entre martes y miércoles. A través de una ventana, habían sustraído de un freezer, comestibles y gaseosas.
Si bien el dueño del local, que no radicó la denuncia en su momento, será convocado en las próximas horas para realizar una declaración.
Por otra parte, la división Criminalística de la Jefatura de la UR XVIII tomó huellas registradas en el robo a la agencia de telefonía para constatar si hay conexión con otro hecho delictivo ocurrido días pasados.





