La columna de opinión de José Miguel Galetto. INFO-PLUS

Por CPN. José Miguel Galetto
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“…es absolutamente aberrante que el fútbol se convierta en un primerísimo consumidor de bienes, cada vez más escasos del común plato de nuestros consumos y desplace por caso a la salud y la educación pública”.
“…No participo de la ñoñería que sustenta el alegato de que un jugador de fútbol no debe ganar más que un médico. Acepto que gane más, si su arte cuenta con mayor demanda que el de curar, pero no comparto la <insolencia> que hace del recreador de multitudes profesional de una actividad exclusivamente recreativa-no productora de servicios esenciales-, el ciudadano económicamente privilegiado dentro de las escalas retributivas de los salario, sin cuestionar su característica de monopolio de una lacra que sobrevive.
Dante Panzeri- (“Burguesía y gangsterismo en el deporte”- Un periodista deportivo de tamaña estatura, nos da un panorama inigualable al que voy a seguir en este ensayo sociológico reeditado por Capital Intelectual-2011. Murió en 1978 a los 57 años, poco antes del Mundial que ganó Árgentina y al que se opuso convencido de su utilización política por parte de la dictadura (con la consagración de Kempes y ganando 3-1 el partido final contra la naranja Holanda)
Describo algunos hechos contemporáneos:
1) Se ha podido apreciar la burla perpetrada a los aficionados en los llamados “Torneos de Verano. Toda una organización para explotar a los aficionados y obtener dinero extra, a cambio de un espectáculo deplorable con incitación a la violencia por parte de jugadores víctimas de explotación de una secta parasitaria que sobrevive (dirigentes corruptos) y a la vez trastornados por el uso mediático, que hacen de la cancha de fútbol un recinto de machismo, atentando contra sus propios colegas. Este del 2016, presentó los dos tradicionales “clásicos” Boca-River, uno en Mar del Plata y el otro en Mendoza. En el primero, expulsaron a tres jugadores de Boca que rompieron el espectáculo con brusquedades de todo tipo, sin contar las quejas seriales al árbitro. Algún “cacique” de Boca también se ganó la roja (el “Cata” Díaz) Pero tiene un aliado: el arquero Orión (capitán), que sale con tapones de punta y tiene fracturas en su haber a colegas. No se me juzgue por aversión a Boca, pero es de dominio público la crisis que hoy pasa. “Carlitos no se siente cómodo”….
2) El espectáculo bochornoso (que no fue tal), llamó la atención de los organizadores, que en el segundo creó toda una farsa mediática, uniendo en el medio de la cancha para la fotografía a jugadores de River y Boca alternados (por ej. Tévez al lado de Pisculichi.), haciendo uso de la idolatría de todo un pueblo futbolero que paga sin quejarse y es inconsciente de los entretelones que se tejen a espaldas de sus ilusiones partidarias. Más de uno tuvo que contenerse y dedicarse a jugar y brindar alguna alegría a la multitud abigarrada, aguantando de pie la oferta de un resultado. Porque hoy tenemos – antes que nada- un fútbol “resultadista”.
A Boca, la Commebol le dio sólo 2 fechas de suspensión por aquél triste “Superclásico” del “gas pimienta” que tiró un “barrita” como travesura.
Por si fuera poco, Estudiantes y Gimnasia se disputaron otro clásico mediante una pelea campal, donde alcancé a ver uno pateaba en el suelo a otro. (?) El dinero que se ha asignado a “Fútbol para Todos”, va más a parar a los operativos de seguridad que al propio espectáculo. Mujeres policías que destinan para que miren a las tribunas. (sueldos inútiles).
Me vuelvo a preguntar si esta actitud masiva, es un extravío mental al que hay que ponerle coto. Difícil. Menos periodismo, menos presión, menos dineros públicos que alimentan a dirigentes de la AFA. ¿Qué hacen dos periodistas extra en el campo de juego sino “chismosear”?
En las finales de Copa América (julio/15) planteo a un amigo de la juventud (Omar Botto), el tema del alargue (120 minutos y penales ya acalambrados y presionados) porque allí representan a nuestro país y no se “pegan” entre sí como en los partidos domésticos. Pero igual su respuesta es un abanico de la expresión “violencia”. Algunos fragmentos no tienen desperdicio:
“El fútbol ha convertido a las canchas en un Circo Romano Trato inhumano de los jugadores para que los aficionados vociferen como fieras salvajes rememorando los crueles espectáculos de la antigüedad, deja de ser deporte(…) Aspectos atribuibles a intereses de la dirigencia política-económica. En casa correr bajo tensión emocional y tirarse hasta chocar con carteles y paredes para no ser reprochados porque no hicieron lo suficiente para lograr el triunfo, es un rasgo lamentable y egoísta. Culturalmente no se ha avanzado nada. No hay piedad para nada. La cuestión es entretener al pueblo para que no piense en otras cosas más importantes.(Me disculpo si estas reflexiones no son compartidas)”.