Lo remarcó la titular del Centro Regional de Hemoterapia de La Rioja, Dra. Gabriela Liendo. La especialista aseguró que el tratamiento es una vacuna pasiva. Además, destacó la solidaridad del sastrense Ezequiel Eberhardt, quien donó plasma para pacientes con coronavirus.
La directora del Centro Regional de Hemoterapia de La Rioja, Dra. Gabriela Liendo.
En poco tiempo, el Covid-19 pasó de ser una desconocida enfermedad que azotaba la vida cotidiana en el mundo entero para transformarse en uno de los
mayores desafíos para la ciencia mundial. Luego que la Organización Mundial de la Salud declarará en marzo la enfermedad como pandemia, se han puesto en marcha un número significativo de estudios sobre posibles tratamientos para la enfermedad, que es altamente infecciosa causada por un nuevo tipo de coronavirus.
En cientos de laboratorios, proyectos de vacunas, medicamentos y ensayos clínicos, buscan frenar el avance del virus SARS-CoV-2. Y una terapia antigua se convirtió en plena ola de contagios en una potente esperanza para los pacientes más graves: las transfusiones de plasma de convalecientes.
El antiguo procedimiento fue utilizado por primera vez en el país en la década de los 80’ para combatir la Fiebre Hemorrágica Argentina, propulsado por el doctor Julio Maiztegui. El método se realiza con plasma que tienen los pacientes recuperados, que contiene anticuerpos contra la covid-19.
“Como es una enfermedad viral similar, en muchos aspectos inmunológicos, se trató de hacer el mismo tratamiento y con el correr de los ensayos, estamos llegando a las conclusiones que es una excelente terapéutica para los primeros estadios de la enfermedad”, remarcó la directora del Centro Regional de Hemoterapia de La Rioja, Dra. Gabriela Liendo.
En diálogo con InfoSastre, la reconocida especialista aseguró: “es como una vacuna pasiva, que se utiliza con los pacientes que están empezando a cursar la enfermedad. Le estamos dando soldados para combatir la enfermedad y permitir que no avance sobre el tejido más complicado en esta enfermedad, el pulmón”.
El plasma es una parte de la sangre que, al extraerla, decantan los glóbulos rojos y blancos. La parte líquida, sin células, que suele ser de tono amarillo, es el plasma. Cuando una persona se infecta con un virus, patógeno o microorganismo que lo enferma la primera respuesta parte del sistema inmune. Este produce anticuerpos con las células de los glóbulos blancos. “Hay una población bastante amplia que puede donar. Lo que necesitamos hacer antes de la donación es determinar qué cantidad de anticuerpos tiene el paciente recuperado, según su propio sistema inmunológico, ya que se precisa una alta concentración de anticuerpos, para que el plasma que se va a transfundir cumpla el beneficio que le corresponde al paciente”.
Ezequiel Eberhardt: "Aquí, en La Rioja, tenemos un héroe sastrense”, resaltó la doctora Liendo.
Consultada por el tiempo que duran los anticuerpos en una persona recuperada, la hemoterapeuta señaló que el proceso de donación de plasma se puede realizar 28 días después del alta médica, por una cuestión epidemiológica y para evitar que el paciente esté reinfectado o que tenga complicaciones tardías de covid. Tampoco deben pasar más de 120 días, ya que entre los cuatro y seis meses los anticuerpos disminuyen a niveles indetectables o desaparecen. “Mientras que el donante mantenga buenos anticuerpos puede donar cada 15 días, ya que se hacen extracciones a través de una máquina que solamente saca plasma y le devuelve todos los glóbulos rojos al paciente”, puntualizó y detalló que “de cada donante se obtienen tres dosis de plasma”. El proceso de extracción dura aproximándome 60 minutos y 75 minutos.
Liendo, oriunda de la localidad de Santa Clara de Saguier, desde hace varios años está radicada en la ciudad capital riojana pero con una parte de su corazón en Sastre. La especialista destacó la decisión del sastrense Ezequiel Eberhardt, quien donó plasma para ayudar a recuperar a pacientes contagiados. “Es una alegría inmensa que Ezequiel pueda donar plasma. Desde el primer momento expresó su voluntad de donar y colaborar. Tiene una muy buena cantidad de anticuerpos y tienen todas las intenciones de hacerlo por segunda vez”, indicó y resaltó: “aquí, en La Rioja, tenemos un héroe sastrense”.
A pesar de los buenos resultados del tratamiento con plasma, la doctora sostuvo que hay posibilidades de reinfectarse al comprobarse que los anticuerpos desaparecen. “Como muchas enfermedades virales, el coronavirus es un virus similar o del tipo familiar al de la gripe. Por un lado, puede tener pequeñas mutaciones que lo hacen antihigiénicamente más efectivo, rápido y agresivo. Y, por otro lado, esas mutaciones hacen que el anticuerpo que creamos después no reconozca alguna parte del virus y nos vuelva a infectar”.
Por último, la titular del Centro Regional de Hemoterapia de La Rioja afirmó que espera con ansias la llegada de la vacuna. “Por el momento no tenemos otra solución específica y certera. Todos los tratamientos que se están probando tienen su beneficio en determinadas etapas de la enfermedad y a pesar de eso todavía tenemos algunas fallas y fugas dentro del tratamiento. Tenemos comportamientos de virus bastantes erráticos en algunos aspectos y en ciertos momentos nos desorientan”, admitió.
Al recordar a su familia en la cabecera departamental, emocionada y con la voz quebrada, subrayó que “son momentos duros y difíciles y la espera para reencontrarse se hace larga. Estar un poco cerca a través de un medio y dar información de lo que hacemos, nos ayuda”, finalizó.