El “Albo” volvió a gritar campeón en Primera tras 18 años y lo hizo envuelto en una serie de datos curiosos: ganó por penales 8-7, igual que la Reserva; el último remate lo ejecutó el N° 6 para obtener la sexta estrella. Un título cargado de historia.
Piamonte campeón: una consagración llena de coincidencias, cábalas y números perfectos. Foto: LDFSM
La consagración del combinado del oeste departamental el pasado domingo no solo quebró una sequía de 18 años sin títulos, sino que también dejó una cadena de coincidencias y estadísticas que llamaron la atención de todos, incluso de quienes siguen al “Albo” desde adentro.
El relator, periodista y ex goleador del club, Pablo Bertolé, hoy voz de las campañas radial del equipo, reunió una serie de datos que transforman el festejo en un capítulo casi cinematográfico.
Para empezar, la Reserva y la Primera salieron campeonas en el “Apertura” y Clausura, respectivamente, por penales 8-7, con un detalle que sorprendió a los hinchas:
-La Reserva lo consiguió el 12/07
-La Primera, el 07/12
Fechas invertidas que hacen aún más llamativa la coincidencia. Y como si el destino quisiera redondear la historia, en la final del domingo se ejecutaron 18 penales, la misma cantidad de años que Piamonte llevaba sin dar la vuelta olímpica.
Y el remate decisivo fue ejecutado por Pedro Arber, el N° 6, justo cuando el club alcanzó su sexta estrella liguista. El “Colo” tiene un guiño del pasado: fue el único campeón de 2007 que volvió a coronarse con una nueva corona.
El periodista deportivo de “Relato de Cancha”, Matias Fantusati sumó otra perlita estadística: En el tiempo regular, el empate llegó con un impacto simbólico: Maximiliano Gauto marcó el 1-1 en el minuto 83, el mismo número que identifica el año en que el “Albo” también había festejado un título. La definición desde los doce pasos se cerró 7-8 para la visita, otra cifra relacionada al palmarés histórico, dado que Piamonte fue campeón también en 1978.
De yapa aportó: entre los campeones del 2025, cuatro equipos empiezan con P: Piamonte, Platense, PSG y Portugal.
Entre cábalas, numerología y una serie de coincidencias improbables, Piamonte construyó un título que ya forma parte del archivo grande de la Liga San Martín. Una consagración que no solo cortó una racha de casi dos décadas, sino que dejó una historia tejida con detalles que los hinchas contarán con orgullo durante décadas. Porque a veces, el fútbol no solo se juega: también se escribe con números, fechas y destino.





