Copiosas lluvias en Santa Fe frenan la cosecha pero aseguran rindes
El centro-norte provincial registró precipitaciones de hasta 150 mm que paralizaron la recolección de maíz y algodón. Sin embargo, el agua sostiene las excelentes expectativas para la soja, que presenta estados óptimos en el 95% del área.
Lote con maíz temprano (de primera); en proceso de recolección, suspendido por lluvias, en el centro oeste del departamento San Martín.
El último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe reveló un escenario mixto en el centro-norte provincial, donde las abundantes lluvias de la última semana condicionaron el ritmo de las tareas rurales, aunque al mismo tiempo consolidaron el buen estado de los cultivos.
Entre el 18 y el 24 de marzo se registraron precipitaciones generalizadas en toda la región, con picos superiores a los 150 milímetros en departamentos como San Martín, Castellanos, Garay y San Jerónimo. Estos volúmenes provocaron anegamientos en zonas bajas y complicaron el acceso a los lotes, frenando especialmente la cosecha gruesa.
En este contexto, la recolección de maíz temprano avanzó con lentitud y solo pudo desarrollarse durante pocos días. Hasta el momento, se alcanzó el 68 % del total implantado, con rendimientos variables según la zona. En el centro santafesino se registraron promedios de entre 70 y 100 quintales por hectárea, con picos que llegaron a 145 qq/ha en lotes puntuales.
A pesar de las dificultades operativas, el estado general del cultivo es muy positivo: el 98 % de los maizales se encuentra en condiciones entre buenas y excelentes, favorecidos por un ciclo climático adecuado.
Por su parte, la soja temprana muestra una evolución favorable. Con una superficie sembrada de 1,07 millones de hectáreas —un 3 % más que la campaña anterior—, el 95 % de los lotes presenta condiciones entre buenas y muy buenas. Las lluvias resultaron clave en la etapa final de llenado de granos, sosteniendo las expectativas de rendimiento, especialmente en el centro del área agrícola.
Sin embargo, en sectores del norte provincial, la irregularidad de las precipitaciones generó algunos lotes en estado regular a malo. En paralelo, continúan los monitoreos por la presencia de plagas como chinches y enfermedades de fin de ciclo.
En cuanto al algodón, la cosecha avanzó de manera muy limitada por las condiciones climáticas. Los rindes se ubican entre 1.800 y 2.000 kg/ha, considerados aceptables, aunque el cultivo presenta una situación heterogénea: algunos lotes lograron buenos resultados, mientras que otros fueron severamente afectados por el picudo algodonero.
El sorgo granífero también comenzó su cosecha en el centro de la región, con rindes de entre 40 y 55 qq/ha, aunque condicionado por la humedad. En tanto, la soja tardía y el maíz tardío evolucionan sin mayores inconvenientes, favorecidos por las lluvias recientes.
Finalmente, el informe destaca que la acumulación de agua útil en los suelos es elevada tras cinco semanas consecutivas de precipitaciones. Si bien esto representa una reserva hídrica importante para los cultivos, también genera excesos en sectores bajos que podrían seguir afectando la dinámica de la campaña.
Así, el panorama agrícola santafesino combina buenas perspectivas productivas con desafíos logísticos, en un escenario donde el clima continúa siendo el principal factor determinante.
