En el Día Mundial de la Salud Mental, los Interventores Comunitarios destacan la necesidad de crear entornos seguros. Uno de cada siete jóvenes de 10 a 19 años atraviesa padecimientos subjetivos, según advierten organismos internacionales.
Salud Mental: alertan por la situación de niños y adolescentes.
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que busca generar conciencia sobre los problemas de salud mental, reducir el estigma y promover el compromiso del Estado para mejorar el acceso a los servicios de atención.
En este marco, uno de los principales desafíos es visibilizar las necesidades emocionales de niños, niñas y adolescentes, un sector de la población que muchas veces es considerado saludable y cuyas dificultades pueden pasar inadvertidas.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años experimenta algún trastorno mental. La entidad advierte que no atender la salud mental y el desarrollo psicosocial durante la infancia y la adolescencia puede generar consecuencias a largo plazo, extenderse hasta la adultez y limitar las oportunidades de alcanzar el máximo potencial.
Frente a esta realidad, resulta fundamental que los espacios por los que transitan las infancias, adolescencias y juventudes sean entornos seguros y protectores, con adultos preparados para escuchar de manera activa, acompañar y reconocer cuándo alguien necesita ayuda.
Las acciones de promoción y prevención de la salud mental buscan fortalecer la capacidad de gestionar las emociones, reducir las conductas de riesgo y desarrollar herramientas de resiliencia para afrontar situaciones adversas.
Desde los Interventores Comunitarios de Sastre para la Prevención del Suicidio se pone el foco en la importancia de construir redes de cuidado y acompañamiento, entendiendo que la salud mental es una responsabilidad colectiva y que la prevención requiere compromiso, escucha y participación de toda la comunidad.





