Tras la distinción que le otorgó el Concejo de Sastre, se colocó una placa conmemorativa en el frente del edificio de Sociedad Italiana, la institución más antigua de la ciudad. Es considerada la lengua utilizada por la mayoría de los colonizadores de la región.
Para no olvidar: declaran al piemontés como Patrimonio Cultural Intangible
Luego que el Concejo Municipal aprobara una Ordenanza que declaró en agosto pasado a la lengua piemontesa como “Patrimonio Cultural Intangible” de la ciudad Sastre, miembros de la comisión de Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Unión y Benevolencia” descubrieron una placa alusiva en el frente del edificio de la institución, que celebró sus 131 años y es la más antigua de la cabecera departamental.
“Nuestra región fue inmigrada por distintos ciudadanos de diferentes partes del mundo pero principalmente del norte de Italia. Y, era necesario darle a la lengua piamontesa la importancia que quedó demostrado desde inicios del 1900”, destacó Félix Redolfi, presidente de la entidad al considerar “que toda esta zona corresponde que se mantenga de forma pura al piemontés”.
Tal como lo indica la normal, la declaratoria fue enviada a la comunidad de la provincia de Cúneo, con la comitiva que viajó recientemente para celebrar los 30 años del Gemellaggio con Montichello D’Alba. Una placa similar fue colocada en el monumento del hermanamiento en la plazoleta central de la comunidad italiana.
La iniciativa fue impulsada por la profesora de italiano, Marta Giai y promovida por el concejal Sergio Balbi, una propuesta similar que había sido sancionada en la ciudad de Sunchales. “Es de vital importancia preservar, salvaguardar, proteger, promover y transmitir a las generaciones futuras el Patrimonio Cultural de nuestra ciudad”, establece la norma. Asimismo, debe considerarse dentro de esta categoría a las “expresiones y manifestaciones intangibles”, ya que las mismas son “hechos culturales conformados por las costumbres y hábitos de una comunidad, así como los espacios y modos de expresión de la cultura tradicional de valor histórico, antropológico o lingüístico vigentes y /o en riesgo de desaparición”.
Luego de presentar la placa conmemorativa y la lectura de la Ordenanza 1.324, la jornada continuó en la sala principal donde la integrante de la Asociación de Mujeres Piemontesas de la República Argentina (Ampra), brindo una charla denominada: “La bella lengua de nuestros nonos”.
“Para nosotros este reconocimiento significa dejar plasmado para la posteridad la importancia que tiene esta lengua y la difusión de no dejar morir esta lengua de nuestros nonos. Como Sociedad Italiana y como integrantes de las asociaciones piamontesas de Argentina, creo que somos los responsables y custodios de ese legado”, resaltó Giai.
En diálogo con InfoSastre y Canal 1, la profesora de italiano se refirió la charla que estuvo a su cargo. “Fue una charla muy breve sobre algunas particularidades, curiosidades, anécdotas de la lengua. Ojalá que se pueda repetir”, afirmó y no descartó la posibilidad que nazca algún taller de piemontés.
“El piemontés no sufrió una contaminación en la región”
“Nuestro abuelos y bisabuelos que vinieron a la región no tuvieron más contacto con sus familiares de Piamonte. El piamontés que ellos trajeron es el piamontés arcaico, el que se habla en Italia hace 100 años. El piamontés actual en Italia, está muy modificado porque tuvo contacto con el italiano y otras lenguas y aquí quedó más puro de algún modo. Si bien al ser una lengua que se escribe, la mayoría de la gente que la conoce solamente lo habla. Al haber sido transmisión oral, también hubo una especie de transformación de la lengua”, concluyó Giai.
La Ordenanza, que declaró Patrimonio Cultural Intangible de la ciudad Sastre la lengua Piemontés, establece que el Departamento Ejecutivo Municipal deberá organizar actividades tendientes a salvaguardar, proteger y transmitir la lengua Piemontesa en la localidad como así también llevar a cabo en un espacio público, una representación de arte plástico que conmemore la declaración de la lengua Piemontesa como Patrimonio Cultural Intangible en la cabecera departamental.





