El proyecto se está desarrollando en la Escuela Patricias Mendocinas, a través del programa Espuma. La iniciativa propone un triple desafío: social, ambiental y económico para construir jabonerías sociales. Los productos comenzarían a comercializarse en 30 días.
Alumnos fabrican jabones y detergentes con aceite de cocina usado
Lo que para muchos es basura, para otros es tesoro puro. Es el caso de la comunidad de la Escuela N° 639 “Patricias Mendocinas” que presentó oficialmente la burbuja local del programa Espuma, poniendo en funcionamiento una jabonería social. A través de este proyecto, los alumnos de todas las divisiones recolectan aceite usado de cocina (ACU) para la elaboración artesanal de jabones y detergentes 100% biodegradables.
Así lo explicó Nicolás Biolatto, el joven emprendedor creador de la iniciativa que desembarcó en la cabecera departamental de la mano de un grupo de mujeres de Agricultores Federados Argentinos (AFA). “El programa consiste en una acción de triple impacto. A través de la transformación comunitaria, recolectamos los aceites de cocina usados que son muy nocivos y peligrosos y los convertimos en jabones detergentes y ambientalmente amigables totalmente biodegradables”, explicó el impulsor del proceso que ya cuenta con una red de burbujas en diferentes ciudades del país.
En ese camino, el proyecto comunitario abarca una parte ambiental sacando de circulación un residuo totalmente silencioso pero muy contaminante. “Un litro de ACU contamina 1.000 litros de agua, que es la misma cantidad que toma una persona en un año vida. También contamina las redes de desagües y genera inconvenientes en las cañerías de los hogares. En su llegada a los ríos, forma una capa de aceite superficial que impide el paso de oxígeno y de los rayos de luz favoreciendo la mortandad de peces y plantas acuáticas”, indicó y apuntó a cumplir un gran desafío: “esperemos este año, rescatar más de 100.000 litros de agua en el colegio, lo que implica unos 100 litros de ACU conseguidos y procesados. Es un objetivo que esperamos superarlo o duplicarlo”.
El programa Espuma cuenta con otros dos lazos fundamentales. Más allá del cuidado del medio ambiente, tiene un impacto social vinculado con el intercambio comunitario. Las jabonerías sociales buscan ser un espacio para la reinserción en la sociedad de todas aquellas personas que, por distintos motivos, han quedado marginadas. Y, por otro lado, se produce un bien de cambio, sacando de circulación un desecho peligroso y convirtiéndolo en un producto vendible.
Según adelantó Biolatto, los jabones sólidos para el uso de mano y detergente sólido y líquido estará disponible para su venta en un mes. “Comenzamos hace un mes a trabajar en el proyecto y actualmente se encuentra en la fase de limpieza y recolección del ACU para pasar a la etapa de producción”, afirmó.
Asimismo, el joven nacido en Las Petacas junto a las autoridades del establecimiento educativo lanzó la recolección de aceites de cocina usado. “El objetivo es que no sea una donación sino un intercambio de aceite. Como contraprestación al aceite entregado, cada vecino recibe una muestra de jabón detergente producido. De esta manera, se logra valorar al aceite usado como una materia prima y no como un residuo”, señaló. El ACU se puede recolectar en botellas plástica en lo posible colado y tapado con tapa a rosca firme y acercarlo a los puntos de acopio en la Municipalidad o en la propia escuela.
Biolatto, remarcó que la iniciativa es un programa que es completamente transversal, involucrando a los estudiantes desde 1° a 5° año con distintas temáticas y materias aplicadas que son propias del colegio. “Se articuló para que todos los cursos participen del programa y que el año que viene puedan circular en esta rueda de producción atravesando todas las bases de formación y producir el jabón detergente”, puntualizó y resaltó la experiencia muy importante que tuvieron los alumnos con la elaboración de “Fogatitas”. “Nos pareció que retomar ese espíritu que tiene el colegio de producción era muy favorable para toda la comunidad educativa. También favorable para toda la localidad que va a comenzar a tener de manera máxima una acción ambiental directa”, insistió.
Por último, subrayó que los alumnos atraviesan un proceso de emprendurismo, pasando por todas las fases de concretar una fábrica personal. En el caso de la Escuela “Patricias Mendocinas”, todo será capitalizado por los chicos del último año del nivel secundario. “El programa lo certifica a nivel laboral y los acompañamos en caso que esa sea su orientación laboral a futuro”, añadió.
Durante la presentación del programa Espuma, el Municipio hizo entrega de la declaración de Interés Municipal del programa de transformación comunitaria mediante la producción de productos de limpieza reciclando aceite de cocina. Vale recordar que, a través de una Ordenanza sancionada en 2021, el Ejecutivo local reguló la recolección de aceites vegetales usados y dispuso un lugar para depositar dichos residuos comestibles. Todo lo recibido será entregado a la Escuela 639.






