La decisión se tomó por pedido de un grupo de personas que buscan recuperar la institución. El proceso de normalización estará a cargo del interventor Roberto Casenove. A la espera de la asamblea, sumaron 170 socios y piden colaboración para reacondicionar las instalaciones.
Personería Jurídica intervino el club Almafuerte
A tres meses de celebrar su 76° aniversario, un grupo de personas busca reactivar las actividades en el Club Atlético Almafuerte. Tras poco más de un año de intensas gestiones, la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) dispuso este lunes su intervención y así poder comenzar un proceso para reordenar la entidad, no solo en lo administrativo sino también en lo deportivo.
Con el objetivo de garantizar transparencia y normalizar la situación del emblemático club, la IGPJ designó a Roberto Casenove como interventor hasta tanto se defina la fecha para una asamblea general en la que los socios puedan elegir una nueva comisión directiva. Una escribana pública ya comenzó el relevamiento de la institución para cumplimentar toda la documentación que deberá enviarse a la dependencia provincial.
“Hacía 14 años que estaba caída la personería jurídica y pensábamos que el club estaba acéfalo. Pedimos una reunión con la intendente para asesorarnos y saber que trámites necesitábamos hacer para recuperar la personería jurídica y empezar a levantar el club, que veíamos que se venía abajo”, contó Raúl Bossa quien integra el grupo de trabajo.
Almafuerte se destacó por las prácticas de bochas en sus cuatro canchas, deporte que tomó gran prestigio como sede de torneos provinciales y nacionales. También fueron relevantes los relámpagos nocturnos de fútbol convocando a equipos muy competitivos de la ciudad y de la región. Además, los campeonatos de penales tuvieron una gran relevancia durante las noches de verano. Y, el automovilismo, que hizo historia en 1951 con la exitosa categoría “Midgets”.
“Fue un trabajo intenso para poder recuperar los libros de actas y el estatuto original que se encuentra en poder del interventor para cuando asuma la nueva comisión directiva”, recordó Paola Aguirre, quien tomó la iniciativa de convocar a un grupo de gente para volver a poner de pie la entidad.
A la espera de la resolución de la IGPJ, ya formaron una lista para tomar la conducción de la institución en el caso de ir a una elección. El grupo eligió a Aguirre como futura presidenta mientras que Bossa ocupará la vicepresidencia y Micaela Manavella se hará cargo de la secretaria. “Tenemos que agradecer a muchos políticos y muchas personas que colaboraron para poder llegar hasta acá”, destacó y reconoció que “vamos a necesitar mucha ayuda porque el club está en un abandono total y muy deteriorado. El trabajo que se viene es muy importante”.
El plan del grupo era no perder tiempo. En abril, lanzaron una campaña de reempadronamiento porque no había socios. En poco menos de 30 días, asociaron a 170 personas, quienes ya están habilitadas para elegir las nuevas autoridades. “Tenemos más gente que quiere asociarse pero al ver cómo estaba el club, no confiaba en lo que podía pasar. Hoy estamos dando un gran paso y estamos muy entusiasmado con poder poner en condiciones toda la infraestructura”, señaló Bossa.
Entre las prioridades que se fijaron, la principal es refaccionar las instalaciones. “Necesitamos re acondicionar el bar, el salón para eventos y los baños que los tuvimos que clausurar por el estado que tenían. Es lo más urgente que tenemos”, confió la futura presidenta.
Aguirre también se refirió a las actividades deportivas que apuntan a relanzar. “Si el club sigue todavía en pie, es gracias a los bochófilos”, reconoció sobre una de las disciplinas que no perdió vigencia y diariamente convoca a fanáticos de todas las edades en la actual cancha de fútbol. Otro de los proyectos del grupo en carpeta es la restauración de las canchas techadas de bochas que durante muchos años no tuvieron mantenimiento y sufrieron daños significativos.
“La idea es abrir una escuela de bochas, volver a impulsar los torneos de penales y campeonatos de fútbol que hicieron famosos al Almafuerte”, detalló Aguirre y lamentó que no se pudiera continuar por ahora con la escuela de boxeo que funcionaba en el salón de eventos al no poder contar con un seguro.
El primer paso ya está dado. El sueño de refundar el Club Almafuerte está marcha.





