El incremento rondaría el 25% por la suba de la harina y las materias primas. “Todo subió y se hace insostenible”, argumentaron. El ajuste podría aplicarse en los próximos días. Actualmente, el kilo cuesta entre 85 y 90 pesos en la ciudad.
Sastre: panaderos definen un aumento del pan.
Pan caliente. Tras los reiterados aumentos en los insumos, panaderos sastrenses anticiparon un nuevo incremento del pan en medio de un contexto inflacionario cada vez más alto.
Consultados por InfoSastre, los propietarios de las tres panaderías locales más tradicionales señalaron que el ajuste es inevitable como consecuencia del aumento, del precio de las harinas, las grasas, la margarina y todos los productos para su elaboración a los que hay que incluir los impuestos y servicios. “La bolsa de harina subió más de un 15 por ciento en las últimas semanas y pasó a tener un costo de $1.640 por los 50 kilos.
Según estimaron, la suba será de entre un 20 y un 25 por ciento aunque no descartaron que pueda ser un porcentaje aún superior. Actualmente el kilo de pan cotiza entre 80 y 90 pesos promedio en la ciudad, un valor que ya quedó desactualizado desde hace tiempo.
Con estos "retoques", el nuevo precio del kilo rondaría entre los $100 y $110, un valor que está muy por debajo de lo que cuesta en las grandes ciudades. “Todo subió y se hace insostenible mantener esos precios. Tampoco podemos trasladar todos los aumentos porque es imposible”, argumentaron los históricos panaderos sastrenses. De concretarse, se comenzaría aplicar en los últimos días del mes de enero en todas las panificadoras de la ciudad.
De acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC) en diciembre pasado el kilo de pan de mesa registró un precio de $111,10, un aumento del 0,3% en comparación con noviembre, según el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC).
El impacto también afectará a las facturas, bizcochos y otros productos de repostería. Por ejemplo, la docena de medialunas, carasucias o masas con crema, batata o membrillo por ahora cuestan entre 215 y 240 pesos por docena mientras que los bizcochitos de grasa no se consiguen por menos de 250 pesos por kilo. Lo que en las grandes urbes se paga alrededor de 400 pesos.
En tanto, los titulares de panificadoras locales coincidieron en la competencia desleal que tienen que afrontar con panaderías de otras localidades que venden sus productos en la ciudad a un precio inferior, sin abonar ningún impuesto.




