Con las peluquerías cerradas por la pandemia, Mónica Broda se dejó crecer el pelo para enviar mechones a una ONG. El gesto ya lo había tenido en 2017, tras superar una enfermedad. “Es algo que me llena el alma”, confesó.
En plena cuarentena, Mónica Broda donó cabello para pelucas oncológicas.
En tiempos de pandemia y coronavirus, los gestos solidarios se valoran mucho más. Es el caso de la sastrense Mónica Broda que, en medio de la cuarentena, decidió donar parte de su cabellera a una ONG que confecciona pelucas para para niños que reciben tratamientos oncológicos pediátricos.
Hace ochos, la docente en tecnología logró recuperarse de una dura enfermedad, un penoso acontecimiento que marcó su vida y la de sus seres queridos. Con las peluquerías con las persianas bajas por el aislamiento obligatorio, la rubia cabellera siguió creciendo y ni bien los coiffeurs retomaron la atención no dudó en sacar un turno y cortarse unos mechones para enviar a la Fundación Onco Hematológica Pediátrica Argentina (FAOHP) con sede en Rosario.
“Mi salud fue el detonante y sentía que tenía que hacer algo con lo que me había pasado pero no sabía que podía ser. Es como que tenía algo pendiente, porque durante el tratamiento no se me cayó el pelo y todo había salido bien”, contó Broda en diálogo con el programa “Viva la Mañana” (RadioGuía FM 104.9). Todo cambió cuando se enteró de la existencia de esta organización sin fines de lucro que tienen como misión mejorar la calidad de vida de los niños con cáncer y su grupo familiar, durante su tratamiento hasta su curación.
“La primera vez que doné pelo fue en marzo de 2017, justo se cumplía 5 años de mi operación. Y en marzo de este año me agarró la cuarentena, tenía el pelo largo, las peluquerías cerradas y dije que era otra señal como para volver a donar. Así que decidí no cortarme el pelo hasta los primeros días de agosto”, recordó y confió que tiene los mechones guardados para poder viajar y entregarlos en Rosario.
La viralización del posteo de Facebook donde compartió la imagen con los mechones en la mano, cumplió con su objetivo: contagiar a sus seguidores. La reacción de amigos en la red social fue inmediata. No solo elogiaron su actitud, sino que empezaron a consultar cómo podían hacer para sumarse a la iniciativa.
Todos aquellos que se deseen donar cabello deberán cumplir con algunos requisitos. Entre las condiciones, la ONG solicita que el pelo debe tener un largo mínimo de 20 cm y deberá estar atado con una colita o trenza. Para su mejor conservación, tiene que estar limpio y seco en un sobre o bolsa. “No importa si el cabello virgen o teñido”, agregó.
“Uno busca tratar de ayudar y ser solidarios en una situación especial y más con respecto a los chicos. Es algo que moviliza y a mí me llena el alma”, cerró emocionada Mónica.





