Federico Quiroga, integrante del equipo organizador, destacó que las instituciones vuelven a repartirse parte de la ganancia de los bares. También recordó que para esta edición no llegaron subsidios provinciales ni nacionales. “La gente ha vuelto a tener fe en el Carnaval”, señaló.
“El balance general de los Carnavales es más que positivo”.
En los últimos días de la semana pasada, se conoció el balance de la edición 2020 de los Carnavales de Sastre, que arrojó un resultado negativo de $ 19.871. No obstante, las 19 instituciones que trabajaron durante las tres noches se repartieron $ 346.000, correspondientes al 30% de la ganancia en bares. En ese marco, Federico Quiroga, uno de los funcionarios a cargo de la organización analizó los resultados de la quinta fiesta organizada por la actual gestión. “El balance es más que positivo, independientemente de los números”, manifestó.
En declaraciones a InfoSastre, brindó detalles de los números finales de la popular fiesta carnestolenda y consideró que el resultado negativo está relacionado a distintas estrategias realizadas para mantener el nivel de convocatoria y hacer una fiesta accesible para el bolsillo de la gente. Entre ellos destacó la venta de entradas anticipadas que fue de un 25% del total: “La diferencia entre el valor de la anticipada y la general da una diferencia de $186.000. Si se cobraban todas entradas generales había ganancias”.
De igual manera recordó que los precios fijados en los bares no mantuvieron el mismo ritmo de inflación que hubo durante el 2019. “La inflación promedio fue del 50% y los precios subieron entre un 25% y un 30% de un Carnaval para el otro. Eso te reduce los ingresos y se produce el desfasaje que te genera una pequeña perdida”, explicó. “La convocatoria de gente fue similar a la del año anterior en condiciones económicas completamente distintas”, agregó.
Asimismo, Quiroga recordó que para esta edición no se contó con una serie de subsidios que venían siendo fijos en años anteriores: “Eso son las cosas que hacen que la balanza se incline negativamente en los números. Pero el balance es positivo porque los ingresos genuinos del Carnaval, que son la cantidad de gente y la venta en los bares, fue más que positivo y superó a los costos de esas actividades”.
Respecto a la organización, Quiroga explicó que este año se decidió invertir mucho más la comparsa que en los espectáculos que acompañaron las tres noches. “Con los problemas económicos y la variabilidad del dólar se hacía complicado estimar la respuesta que puede tener un espectáculo después en la entrada. No hay seguridad de que traer un espectáculo que convoque más, implique que eso te cubra después la diferencia con entradas. Eso son cosas que siempre se tienen en cuenta”, explicó.
Por otra parte, señaló que estaba previsto comenzar con las reuniones organizativas de cara al 2021 pero el coronavirus viene retrasando esa cuestión. La próxima edición será especial porque se conmemoran los 50 años de la comparsa Penambí Berá: “Hay muchísimas propuestas para el año que viene, pero todo depende de lo que pase con la pandemia. La idea es seguir manteniendo este ritmo, todos los años se ve que el Carnaval va tomando la iniciativa y es parte de la comunidad como hace muchísimos años”.
Según detalló el funcionario, una de las intenciones para la próxima edición es que las instituciones puedan tener incidencia en la organización y toma de decisiones, tanto en la temática del Carnaval como en la elección de los espectáculos: “Algo ya se habló y a las instituciones les pareció bien esto de participar. La idea es que haya representantes de todas las instituciones. También hacer una convocatoria abierta a personas que hayan participado en otros Carnavales y que se puedan sumar ayudando con su experiencia”.
“La gente ha vuelto a tener esperanza en el Carnaval. Creo que con la estabilidad que se logró en la organización, la transparencia, y la organización definida en ciertos aspectos que antes eran cambiantes, se ha logrado que la gente vuelva a tener ganas de trabajar para el Carnaval. En los últimos años el nivel del Carnaval ha ido subiendo y la respuesta de la gente ha sido más que positiva. Creo que la gente ha vuelto a tener fe en el Carnaval”, finalizó.





