Médico terapista teme por el colapso del sistema de salud de la región

El Dr. Agustín Murature admitió que hay mucha incertidumbre por las pocas camas de UTI y profesionales para la población del departamento. “Ahora empezó la pandemia para nosotros y se están multiplicando los casos”, afirmó el intensivista.

Médico terapista teme por el colapso del sistema de salud de la región. (imagen ilustrativa)

   Con más de 340 casos de coronavirus en poco menos de un mes, el departamento San Martín atraviesa la etapa más compleja de la pandemia del Covid-19. Los datos que se registraron en los últimos días encendieron las alarmas del personal de salud y hay preocupación por la aceleración en el ritmo de contagios que se detectaron en varias localidades de la región.

   “La situación es muy preocupante. Si colapsan las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) de la región y empiezan a infectarse los médicos, el sistema de salud del departamento San Martín va a colapsar”, admitió el Dr. Agustín Murature, especializado en terapia intensiva, quien remarcó que la UTI es la última respuesta que se le puede dar a un paciente covid grave. “Cuando colapsa eso, los pacientes quedan a la libre evolución en sala general, ya que no se le puede brindar un tratamiento más avanzado”, puntualizó en diálogo con InfoSastre y aseveró: “ahora empezó la pandemia para nosotros, ya no lo estamos viendo más por televisión, ahora los tenemos hasta en los pueblos más chicos”.

   Actualmente, el médico intensivista detalló que para toda la zona hay disponibles ocho camas de UTI con sus respectivos respiradores en el sector público, once terapistas y alrededor de 25 enfermeras. Además, una clínica privada cuenta con cuatro camas y un solo respirador.

   “Las dos UTI están muy bien equipadas. La aparatología es suficiente para ocho pacientes ventilados pero de todas maneras, es poco para todo el departamento San Martín”, subrayó sobre las dos áreas donde cumplió funciones.

   El Hospital de El Trébol tiene cuatro camas con respiradores y otras cuatro camas de terapia intermedia para otro tipo de patologías. “Lo que difiere de una cama de terapia de una cama intermedia, es que haya un respirador y una bomba de infusión continua al lado de la cama, que terapia intermedia no lo tiene”, explicó el especialista y recordó que la semana pasada se ocuparon todas.

   Por su parte, el SAMCo San Jorge dispone de cuatro camas para terapia y cuatro respiradores nuevos de última generación que envió la provincia en los primeros meses de la pandemia. “Se adquirieron bombas de infusión electrónicas que son muy importantes en cualquier UTI”, resaltó.

   Según estimaciones, el 80 % de personas con COVID-19 transitarán la enfermedad en forma leve o moderada mientras que el 15% pueden tener alguna situación de mayor relevancia que necesite una internación y el 5 % van a requerir cuidados intensivos.

   Ante la posibilidad de completar la ocupación de terapia intensiva cuál sería la derivación, Murature indicó que ese es el gran temor no solo a nivel regional, sino también provincial y nacional, “ya que no se le puede ofrecer al paciente que está en una sala común con una patología respiratoria grave, un tratamiento más complejo”. “Nuestros dos grandes centros de derivación son Rosario y Santa Fe. Pero es obvio que ellos van a colapsar antes que nosotros, por una cuestión poblacional. La capital provincial podría ser una posibilidad, pero es muy difícil por la situación epidemiológica”, confió.

Dr. Agustín Murature, especializado en terapia intensiva.

   “Ojalá nunca nos toque pasar por lo que veíamos por televisión lo que sucedía en las terapias de España o Italia, pero si la gente no se responsabiliza y cumple con todas las medidas que está comprobado que son eficientes nos vamos a ver probablemente en situaciones muy complejas”, reconoció el médico que tiempo atrás realizó guardias en el SAMCo Sastre.

   Si bien indicó que aún no recibió pacientes covid en la UTI, aseveró que “estamos muy cerca de trabajar a diario con infectados por coronavirus viendo cómo está la situación en la región”.

- ¿Bajaron las consultas por otras patologías durante la pandemia?
En los primeros meses sí. Desde marzo a julio se vieron menos patologías como infartos, ACV, neumonía atípica, edema agudo de pulmón, o porque no consultaban, no se diagnosticaba o morían en los domicilios por esas patologías. Ahora ya volvió la normalidad a sala casi llena pero de ese tipo de patologías de pacientes no covid. Ahora estamos trabajando como si no hubiese ninguna pandemia.

-En promedio, ¿cuántos días necesita un paciente covid en terapia?
Los pacientes que pueden llegar a tener buena evolución, requieren más de una semana de internación. Lo que es un gasto importantísimo en salud no solo en materiales sino en recursos humanos. Los que evolucionan mal, por lo general, en dos o tres días fallecen. Son pacientes muy difíciles de adaptarlos al respirador, porque la maquina no se adapta a la fisiología del paciente.

- ¿Cuáles son los criterios para pasar un paciente de sala común a terapia?
Es la insuficiencia respiratoria. Es decir, cuando el paciente empieza a tener muy mala oxigenación de la sangre y por más que le suministres oxigeno adicional, necesita de otros métodos invasivos en la vía aérea como un respirador o una ventilación no invasiva. También puede ser por un una falla hemodinámica o una falla multiorgánica - Síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SIRS) donde varios órganos fallan al mismo tiempo. Se necesita un soporte mucho más avanzado.

- ¿Cómo llegan emocionalmente a este momento que es el más crítico en el departamento San Martín?
Llegamos con mucho desgaste sinceramente. Uno estaba preparado para marzo y ahí el desgaste emocional fue grande porque no sabíamos que iba a pasar, cómo íbamos a enfrentar esto, cómo iban a llegar la cantidad de casos en sala general o a terapia. Nos fuimos cansando emocionalmente estando con la guardia en alto durante mucho tiempo y que el enemigo no llegue. Fueron muchos meses así, pero cuando ya pensábamos que en la zona no iba a haber casos, todo explotó de la peor manera. La cantidad de casos por la cantidad de habitantes es alta y se está multiplicando. Ahora, no es que estamos ni asustados ni inseguros, pero tenemos mucha incertidumbre porque hay pocas camas para la cantidad de población que hay y hay pocos médicos que es lo que más preocupa. Quizás a un enfermero se lo puede entrenar en dos días y decirle que cubra una guardia en la unidad de terapia intensiva, pero para formar un médico terapista son muchos años y eso no se puede hacer.

   Por último, Murature solicitó extremar los cuidados para mitigar los riesgos de contagio del COVID-19. “La gran mayoría de los contagios surgieron en cumpleaños o asados con amigos sobre todo de gente joven porque los mayores están en sus casas cuidándose. Son momentos complejos y es necesario más que nunca cuidarnos como lo hicimos en marzo con la cuarentena más prolija”, señaló.

   También el terapista pidió tener empatía y solidaridad con las personas grandes que pueden hacer infecciones más severas y evitar fiestas reuniones de mucha gente. “Es ahí donde se multiplican los contagios de manera espontánea, ya que al volver a casa pueden infectar a familiares que “la puede pasar mal o en el peor de los casos, pueden morir”, concluyó.