Lo reconoció Damián Calderón, uno de los delegados de la fábrica de equipos de ordeño para tambos que cerró el martes en El Trébol. Los empleados despedidos se movilizaron en la mañana del jueves fuera de la empresa.
De Laval: “tenemos la idea de poder reabrir esto de alguna manera”.
Los empleados de la empresa De Laval se manifestaron fuera de la fábrica en la mañana del jueves. Uno de los delegados, Damián Calderón, dialogó con Noticiero Uno -Canal 1- y afirmó: “intentando de manera pacífica ser escuchados por los responsables de todo esto. Seguramente no vamos a obtener respuesta pero queremos que la gente visualice lo que pasó acá, del modo en el que fuimos tratados, que nos han sacado la comida de nuestros hogares”.
"Tenemos el apoyo de muchos gremios, con compañeros de varios de ellos que nos están ayudando y también de la Municipalidad. Desde el primer momento Natalia Sánchez y Mario Baudino se pusieron a disposición nuestra, nos reunimos con ellos y sentimos el apoyo que necesitamos en este feo momento e inesperado que estamos viviendo”, afirmó Daniel Ponzio, otro de los delegados del personal.
Además, agregó: "siempre que se corría el rumor de que esto podía cerrar, preguntábamos y el gerente nos decía que no, que era mentira, que no le hagamos caso a la gente, que proyectaban un futuro. Nos tomó de sorpresa, no esperábamos que nos cierren la puerta, nos dejen en la calle y menos por un power point. Ni siquiera pusieron la cara para decirnos las cosas personalmente".
Nuevamente tomando la palabra Calderón, añadió: “La conciliación obligatoria que se ha dictado los obliga a ellos a seguir pagándonos el sueldo y aguardamos una resolución definitiva. Nosotros tenemos la idea de poder reabrir esto de alguna, con ellos o hacernos cargo por nuestra cuenta intentando forma inclusiva alguna cooperativa".
Los delegados mostraron su molestia al indicar que “los de arriba, que ya sabían y fueron parte del armado de todo esto, ninguno dio la cara y estoy seguro que ninguno lo hará tampoco. Estuvimos pasando en diferentes horarios por las indemnizaciones, todavía no hemos recibido un peso y es mentira que nos fuimos de acá con el dinero en las cuentas y no es real", señaló.
Otro delegado, Carlos Gieco, expresó: "la maniobra que quisieron hacer, diciendo que si no firmaba no me daban beneficios como ser extender la obra social, fue como un chantaje, una amenaza".
Ponzio, para finalizar, manifestó: "vinieron con todo el circo armado, con seguridad, médicos. Nosotros somos solo un número y a ellos no les importa si tenemos hijos, algún problema, otros ingresos. Ellos firman, se van y te vigilan para que no te robes nada".
Fuente: Canal 1





