El sumo pontífice habló este domingo con la esposa del tesorero de la cooperativa láctea asesinado el mes pasado. “Yo estoy rezando por ustedes”, le dijo a Patricia Suppo aún sorprendida por el llamado telefónico. “Es un soplo de energía”, confió.
Desde el vaticano, el Papa Francisco se comunicó con la familia Cornalis.
El secuestro y el brutal crimen del tesorero de la cooperativa láctea “22 de Marzo”, Héctor Cornalis conmocionó a toda la región y despertó una ola de reclamos por justicia. En medio de tanto dolor e indignación, el Papa Francisco se comunicó este domingo con su esposa, Patricia Suppo para acompañar a la familia en este difícil momento que atraviesan.
“Todavía no lo puedo creer, aún sigo escuchando su voz que es muy particular”, afirmó la mujer en diálogo con InfoSastre y afirmó que el mismo Jorge Bergoglio le aclaró que no se trataba de una broma.
Aún sorprendida por la comunicación telefónica, contó que Francisco le reiteró en varias oportunidades que “está rezando por nuestra familia”. “Yo dije que es una broma. Y él enseguida me dijo que no, una compañera suya me escribió una carta, me contó todo lo que ustedes están pasando y yo quiero que sepa que estoy rezando por su familia, por su hijo, rezo todos los días para que les de fuerza”, describió y admitió: “me quede sin palabras”.
“La charla fue un ratito pero sencilla sin nada de protocolo. Él me dijo que ya había intentado llamarme dos veces, que no había podido comunicarse y lamentó que en un pueblito tan chiquito estén pasando estas cosas”, relató. Y continuó: “Me dijo ustedes son fuertes, yo estoy rezando mucho para que no decaigan, para que no pierdan la fe. Fue ahí que le dije que por ahí sentía que estaba enojada con Dios por todo lo que nos estaba pasando. Y él dijo que por eso estaba rezando por nosotros. Yo le pedí que lo siga haciéndolo que lo necesitamos mucho”.
Consultada por cómo lo notó al jefe de la iglesia católica, Patricia sostuvo que “es muy sencillo, humilde, hablando con su voz clarita y dulce”. “La verdad que fue un soplo de energía porque estábamos cayendo los brazos. Yo estuve con covid la semana pasada y bastante desanimada, con mucho en la cama y como cayendo recién ahora de todo lo que está pasando y esto fue un signo, escuchar su voz no tiene palabra”, señaló tras superar el coronavirus.
Suppo, quien es directora de la Escuela Particular Incorporada Nº 1066 “Santa María de Los Ángeles” de María Juana, se refirió a la causa por el asesinato de su esposo ocurrido el pasado 16 de abril y por el cual hay tres personas detenidas y un prófugo con pedido de captura nacional. “Nada nos va a devolver a Héctor, pero es la tranquilidad o la paz que nos da de saber que estas personas estén presas de por vida por lo que hicieron”, indicó y con la voz entre quebrada reconoció: “yo todavía espero que Héctor entre, que llegue a cada. No me hago la idea todavía”.
Este domingo los vecinos de María Juana volvieron a movilizarse en reclamo de justicia por la familia Cornalis. Durante más de una hora, una multitudinaria caravana de vehículos recorrió las calles de la localidad bajo la consigna “Que la voz del pueblo no calle. María Juana Unida”. “Fue emocionante, la cantidad de gente y las muestras de amor que recibimos, de estar sufriendo a la par nuestra todo esto que está pasando. Sin palabra”, aseguró emocionada.





