Lo afirmó el fiscal adjunto de San Jorge Diego Rodríguez y Barros. Tras asumir en septiembre, el funcionario judicial sostuvo que “se terminó eso de que por la gran cantidad de casos, algunos no se atienden”.
Rodríguez y Barros: “Las condenas se han multiplicado gracias al trabajo en conjunto”.
A tres meses de asunción en la Unidad Fiscal San Jorge, el fiscal adjunto Diego Rodríguez y Barros se refirió a sus funciones en los tribunales sanjorgenses y detalló la gran cantidad de casos que se atienden en la torre judicial junto a su colega Carlos Zoppegni, al frente del Ministerio Público de Acusación en la persecución penal de los delitos.
“Para ser claros y sencillos, nosotros actuamos luego de que los hechos se cometen. La parte preventiva está a cargo de la policía. Ahí mismo, a la hora y día que sea, empezamos nuestro trabajo para encontrar evidencias o detener a las personas que correspondan. Luego seguimos la investigación en la fiscalía para saber si tenemos los elementos necesarios para decidir si esa persona es imputada o no, lo que necesitamos es un grado de probabilidad para tener la certeza y en el caso necesario de ir a juicio, para condenarlo que también puede ser con otros procedimientos alternativos, como abreviados o suspensión de procedimiento prueba criterio de oportunidad. Pero básicamente nuestra función es dar las directivas a la policía y la persecución penal de los delitos de acción pública y los dependientes de instancias privada cuando son así decididos por las víctimas. Y justamente nuestra gran función es velar por los derechos de las víctimas. Tenemos a cargo la penalidad de los hechos pero nunca nos olvidamos de las víctimas. y más hoy que la víctima tiene un abanico enorme de derechos que se la han concedido”, expresó.
Atención a la víctima
“Le damos mucha importancia a lo que es la atención de la víctima con todo lo que ello implica: el tiempo, la dignidad que se merece, el resguardo, la conservación de sus datos, su protección. Recalco que es necesaria la participación de la víctima porque solos el trabajo no lo podemos hacer. Representamos pero no suplimos, por eso se debe trabajar en conjunto para poder llegar a buen puerto en cuanto a juicio o los arreglos que se puedan hacer. Más allá de proteger sus derechos es la reparación económica, una reparación integral”, expresó el nuevo fiscal adjunto.
“Hay dos tipos de justicias: la punitiva y la restaurativa. Tratamos de hacer un mix entre ambas y más allá de la punición del Estado, también debemos lograr la compensación de la víctima por los daños sufridos”, agregó.
Su llegada a San Jorge
“La fiscalía de San Jorge se estableció en esta ciudad el 10 de febrero de 2014. El Dr. Zoppegni durante todo ese tiempo (excepto un año que estuvo a cargo el dr. Ruiz Steigger que ahora es el juez), trabajó solo. Fue un trabajo impecable, porque no es sencillo estar de turno las 24 hs., llevar adelante los casos, investigar cosas muy complejas. Sumado a que los recursos no son los que necesitaríamos, porque más allá del esfuerzo que se hace en la Provincia y en todo el país tanto en lo humano como en lo material no alcanza”.
“Yo elegí venir a San Jorge para poder dar una mano, literalmente hablando, para acelerar los procesos. Nos turnamos cada 15 dias con el Dr. Zoppegni”, manifestó Rodríguez y Barros.
En otra de sus frases aseveró que “el que hace algo que no corresponde será sancionado, con distintas escalas de responsabilidad. Se terminó eso de que, por la gran cantidad de casos, algunos no se pueden atender”.
La función de la fiscalía y el juez
“Cuando nosotros detenemos a una persona y la llevamos a audiencia imputativa frente a un juez. El juez debe controlar que se cumplan todas las garantías individuales y constitucionales, al igual que lo hace el defensor del acusado. La diferencia es que el juez es imparcial, y toma decisiones sin subjetividades. Lo que ocurre en muchos casos es que desde fiscalía se pide la prisión preventiva pero el juez puede decidir que no corresponde porque entiende que a partir los argumentos que da la defensa y su propio criterio, que el acusado va a transitar el proceso en libertad pero muchas veces sujeto a reglas de conducta que el acusado tiene que cumplir de manera férrea y si no las cumple va a quedar detenido”, aseguró el fiscal.
Y agregó: “eso no significa ni que la defensa, ni la fiscalía, ni el juez estén acertados o equivocados. Eso se ciñe de muchas pautas procesales que se tienen en cuenta en ese momento. No significa que porque esté en libertad quede desligada del proceso. Muchas veces nosotros consideramos no pedir la preventiva en la audiencia, sino que se le apliquen medidas cautelares de reglas y conductas específicas. La única persona para imponer ese tipo de reglas autorizadas que restrigen la libertad es el juez. Un fiscal no puede detener, ni imputar, ni imponer reglas de conductas. Esa es la explicación del por qué hay personas que se van en libertad luego de una audiencia o quedan detenidas. Nadie larga a nadie porque quiere, sino porque corresponde debido a la gran cantidad de pautas procesales que la mayoría de las personas desconoce”.
Múltiples condenas
“No se debe caer en el prejuicio rápida de «entran y salen» porque las cárceles están abarrotadas. Las condenas desde el comienzo de esta fiscalía se han quintuplicado y desde mi llegada se han multiplicado. Las cárceles están abarrotadas. Pero se ha recrudecido la mano de la fiscalía con las personas que no cumplen con la ley”, finalizó.
Fuente: Portal San Jorge





