La emblemática obra en el peligroso cruce de las rutas 13 y 66 tienen un avance del 95%. Con financiamiento provincial, el moderno nodo vial sumó pavimento rígido e iluminación LED, y será inaugurado el próximo 31 de julio.
La rotonda de Carlos Pellegrini ya muestra su forma definitiva.
La transformación de uno de los cruces más peligrosos del departamento San Martín está a punto de concretarse. La construcción de la rotonda en la intersección de las rutas provinciales 13 y 66, al norte de Carlos Pellegrini, ingresó en su etapa final y ya presenta un avance cercano al 95 %.
La obra, ejecutada por la empresa Pelque SA, se encuentra prácticamente terminada. Según explicó el ingeniero Adrián Martín, solo restan trabajos menores para completar el proyecto y cumplir con los plazos previstos. "El avance de la obra está alrededor de un 95 %. Solo falta colocar el guardarraíl de protección de las columnas. El resto está prácticamente culminado", señaló el profesional.
Además, precisó que en las próximas semanas se completará la señalización vertical y horizontal, con el objetivo de entregar oficialmente la obra el próximo 31 de julio, tal como fue acordado con la Dirección Provincial de Vialidad.
La nueva rotonda fue construida íntegramente con pavimento rígido de hormigón y contará con iluminación LED de última generación, además de señalización vial diseñada para mejorar la seguridad en un punto históricamente conflictivo para el tránsito regional.
El senador provincial Esteban Motta destacó el avance de los trabajos y recordó el compromiso asumido por el gobierno santafesino para transformar ese sector. "Esto era un cruce destruido. Hoy ya es una rotonda, es una realidad. En 2023, junto al gobernador Maximiliano Pullaro, nos comprometimos a cambiar este cruce de rutas y hoy faltan pocas semanas para finalizar la obra", afirmó.
El legislador detalló además la magnitud de la inversión realizada por la Provincia: 20.000 metros cuadrados de pavimento de hormigón, 40 nuevas luminarias con columnas y tecnología LED, más de 2.000 metros de guardarraíl y un moderno sistema de señalización vial.
Con un avance del 95%, la obra entra en su etapa final y promete transformar uno de los cruces más peligrosos de la región con iluminación LED, nueva señalización y mayor seguridad vial.
"Ahora, cuando se haga de noche, la rotonda estará completamente iluminada", remarcó Motta, quien subrayó que la obra fue financiada íntegramente por el gobierno de Santa Fe.
Con la cuenta regresiva en marcha, la nueva rotonda promete convertirse en una intervención clave para mejorar la circulación y reducir el riesgo de accidentes en uno de los accesos estratégicos del centro-oeste santafesino, una demanda histórica de vecinos, transportistas y usuarios habituales de ambas rutas.





