La EESO 217 dispuso que los estudiantes no podrán asistir con dispositivos móviles al establecimiento. La medida busca mejorar la concentración en clases y evitar distracciones vinculadas al uso de redes sociales.
La Escuela N° 217 de Las Rosas prohibió el ingreso de celulares al establecimiento para evitar distracciones en clase y reforzar el uso de materiales educativos tradicionales.
En sintonía con las nuevas disposiciones del Gobierno Provincial, pero con una decisión tomada incluso antes del anuncio ministerial, la Escuela N° 217 de Las Rosas marcó la cancha: este año, el celular se queda en casa. La institución definió que no solo estará prohibido su uso en clase, sino directamente el ingreso del aparato al establecimiento.
Las nuevas autoridades del establecimiento escolar explicaron que la experiencia previa con los dispositivos no fue buena. Si bien en un momento se permitió su uso con fines pedagógicos, los resultados fueron contraproducentes. "Llegamos a la conclusión de que el celular los dispersa; es más importante la foto en el baño para subir a las redes que estar con el material para trabajar", señaló la directora de la institución, Soledad Córdoba Ayala.
La escuela apuesta a volver al soporte papel y al uso de herramientas institucionales como netbooks y pantallas digitales, evitando que el WhatsApp, Instagram o Facebook interrumpan el proceso de aprendizaje.
Además, remarcaron que el uso del teléfono también favorece conductas como la toma de fotos o la publicación de contenidos en redes sociales durante el horario escolar, situaciones que se busca evitar para mantener el foco en el aprendizaje.
A partir de ahora, los estudiantes deberán dejar el celular en sus casas. En caso de que necesiten comunicarse con sus familias, la escuela cuenta con un sistema de preceptorías: cada división tiene una preceptora encargada de canalizar cualquier aviso o necesidad de contacto.
Por otra parte, la vice directora, Cecilia Montecchiesi aclaró que la institución cuenta con un código de convivencia que regula este tipo de situaciones. “Si un alumno ingresa con un celular, se aplicarán las sanciones previstas en esa normativa, que es trabajada y acordada con toda la comunidad educativa al inicio de cada año”, indicó.
De esta manera, la escuela busca reforzar un clima de estudio más concentrado dentro del aula y priorizar el desarrollo de las actividades pedagógicas sin distracciones tecnológicas.
Fuente: Renacer Regional – Edición: InfoSastre





